El embajador norcoreano adjunto en Naciones Unidas, Ri Jang Gon, advirtió hoy que "la situación actual es tan grave en la península coreana que una guerra puede estallar en cualquier momento".
En una intervención ante la conferencia de desarme en Ginebra, el diplomático afirmó que su país es ajeno al hundimiento de una corbeta surcoreana, el 26 de marzo pasado, frente a la isla de Baengnyeong, víctima de un torpedo disparado por un submarino norcoreano según Seúl.
Ri denunció que las maniobras de Seúl buscan nuevas sanciones contra Pyongyang.
"En cada caso el pueblo norcoreano está listo a actuar rápidamente ante cualquier tipo de acción agresiva. Aún con la guerra total", añadió el representante de Pyongyang.
Entre los dos países nunca hubo un tratado de paz y desde 1953 está en vigor sólo un armisticio.
Ri Jang Gon atribuyó también la responsabilidad por la "grave situación" al "régimen surcoreano", que colabora "con su aliado, Estados Unidos, sobre el caso del naufragio de la nave de guerra surcoreana".
Corea del Norte "no tiene nada que hacer con el naufragio", resaltó el diplomático, rechazando al remitente los "resultados de la investigación" de las autoridades surcoreanas que -dijo- se basa sobre "suposiciones e ilaciones".
ANSA