EDUARDO GONZÁLEZ | ROCHA
Todo empezó con un interno, que tras ser trasladado a un recinto de máxima seguridad, intentó autoeliminarse utilizando una sábana.
La situación generó tensión y desorden en los otros reclusos, quienes quemaron colchones y rompieron candados de las de las celdas en la vieja cárcel ubicada en pleno centro de la capital rochense.
La guardia policial se tuvo que retirar de los lugares habituales y proceder al cierre perimetral del establecimiento, recibiendo de manera inmediata el apoyo del cuerpo policial.
Allí, se hicieron presentes las autoridades de la Jefatura de Policía de Rocha como también los representantes de la justicia, encaminándose el diálogo en procura de disolver el motín.
En primera instancia hubo algunos disparos con balas de manera intimidatoria para posteriormente entablarse un diálogo que dio sus resultados sobre las cinco de la madrugada.
Las quejas de los reclusos estaban referidas a la actuación policial frente al intento de suicidio del recluso.
El mencionado interno fue sacado de su celda y fue llevado hasta el Hospital en donde se encuentra recuperado, informó el subjefe de policía de Rocha, Inspector, Celson Sosa Lemos, a El País.
La cárcel mencionada tiene actualmente 133 internos y su capacidad está notoriamente excedida puesto que su capacidad es para aproximadamente 50. Su cierre ya está previsto por las autoridades, esperando que ello ocurra a principio del próximo año.