El Gobierno argentino ratificó hoy que no intervendrá para despejar el bloqueo de la frontera con Uruguay en Gualeguaychú, aunque aclaró que, si un juez pidiera el desalojo del corte, la Casa Rosada cumpliría con esa orden.
"No estamos de acuerdo con el corte. Hay que levantarlo para que se normalice la relación entre Argentina y Uruguay. Pero no vamos a reprimir. Eso no conduce a nada. Vamos a llegar a una solución razonable", planteó el ministro del Interior, Florencio Randazzo, en declaraciones a radio 10, según publica La Nación.
Fue entonces cuando se le planteó el escenario de una eventual disposición judicial. "¿Qué haría el Gobierno si un juez ordena desalojar el corte?", le preguntaron. "El Gobierno debería cumplir con la orden judicial. Pero me parece que tenemos que ser prudentes. Hay que normalizar la situación con inteligencia y responsabilidad", contestó el ministro.
En la misma línea, añadió: "Las órdenes judiciales están para cumplirlas. Pero tenemos que ser muy prudentes. La Argentina tiene una historia trágica con esto". Tal como Cristina Kirchner hizo ayer durante su visita a Uruguay, invitó a "recordar" el trágico desalojo del puente Avellaneda, que en junio de 2002 terminó con el asesinato de dos jóvenes.
Frente a la insistencia de los periodistas, que quisieron saber cómo reaccionaría el jefe de la Gendarmería si recibiera la orden judicial de despejar el puente San Martín, sobre la ruta 136, reiteró: "Tiene que cumplir con la orden. Hay que ser respetuosos de las órdenes de la Justicia, pero también lo suficientemente inteligentes para no derivar en un conflicto mayor. No vamos a reprimir".
Algo más duro y en sintonía con el discurso de la jefa del Estado argentina, Aníbal Fernández, pareció enviarle un mensaje a la Justicia por no haber fallado contra los asambleístas que mantienen interrumpido el tránsito en el límite entre Gualeguaychú y Fray Bentos.
"Si la Justicia actúa en consecuencia el corte se podrá levantar", indicó el jefe de Gabinete, también en declaraciones a radio 10.
No obstante, al igual que Randazzo, insistió en que el Gobierno no reprimirá. "No creo que tengamos que lastimar al prójimo para cumplir con una orden de la Justicia", planteó.
LA NACIÓN