PABLO MELÉNDREZ
El senador Luis Alberto Heber recusará hoy ante la Justicia el contenido de la pericia que aseguró que la ex policía indagada por el homicidio de su madre, Cecilia Fontana, no escribió la esquela que acompañaba la botella de vino envenenado.
El viernes pasado, a primera hora de la tarde, se daba como un hecho que la ex funcionaria policial sería procesada por su vinculación con el atentado político que, en 1978, pretendió eliminar a Luis Alberto Lacalle, Mario Heber y Carlos Julio Pereyra, tres de los principales dirigentes blancos de la época.
Un informe elaborado durante varios meses por el director de Policía Técnica, Roberto De los Santos, daba total certeza sobre que la ex policía indagada había escrito las esquelas manuscritas que acompañaban las botellas de vino adulterado. En base a esa pericia, la jueza penal Gabriela Merialdo y el fiscal Juan Gómez se aprestaban a disponer el procesamiento de la ex agente policial.
Sin embargo, de forma inesperada, un segundo informe caligráfico -pedido por la jueza Merialdo el jueves y entregado el viernes- que fue realizado por el perito y actual subjefe de Policía de Montevideo Washington Curbelo, arrojó la conclusión contraria: sostuvo que la ex policía no fue quien escribió las tarjetas.
"En 24 horas Curbelo hizo un informe que revirtió un año de seguimiento caligráfico. No resiste análisis. Técnicamente no se puede hacer un informe similar al que hizo De los Santos en tan poco tiempo", dijo anoche a El País el actual senador herrerista Luis Alberto Heber, hijo de Cecilia Fontana.
El legislador, en su condición de víctima del hecho ocurrido en agosto de 1978, se presentará hoy a la hora 13:00 en el juzgado de la calle Misiones casi 25 de Mayo para recusar ante la jueza Merialdo la pericia realizada por Curbelo.
Ayer, Heber regresó a Montevideo desde México, donde estuvo tres días participando de una actividad del Banco Interamericano de Desarrollo. De forma inmediata se reunió con el abogado Javier Barrios Bove, asesor de Carlos Julio Pereyra, a instancias de quien se reabrió el caso de Cecilia Fontana a principios de 2007.
Tras la reunión con el abogado, Heber decidió impugnar la segunda pericia. El senador recordó que Curbelo, en 1985, ya había hecho un informe sobre la caligrafía de la mujer indagada, y señaló que no podía emitir una opinión concluyente.
"Si (Curbelo) ya dijo eso en el pasado no va a cambiar, porque sería decir que se equivocó", dijo Heber. Sobre el punto, el perito indicó el viernes que en 1985 hizo la pericia sin saber quién era la persona indagada.
Barrios Bove, por su parte, dijo ayer a El País que en el escrito que se presentará hoy a la jueza Merialdo se solicitará que se envíen las tarjetas que acompañaron las botellas de vino a un calígrafo español, medida que se había dispuesto meses atrás pero no se cumplió.
El viernes, a pedido del fiscal Gómez, y ante la existencia de pericias contradictorias, la magistrada resolvió convocar a una junta de peritos judiciales para que confirmen uno de los dos informes existentes.