Luego de recibir el diploma que lo distingue como ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires en la residencia del embajador uruguayo en Argentina, José Mujica se traladó al paseo del Bicentenario, en la Avenida 9 de Julio, donde recorrió el stand uruguayo junto a Guillermo Pomi, la subsecretaria de Turismo Liliam Kechichian y el canciller Luis Almagro, que se sumó a la delegación uruguaya en horas de la tarde.
Visiblemente cansado por la intensa actividad que sobrellevaba, el mandatario hizo una tregua en el stand para recuperar energía antes de encarar las últimas actividades anteriormente programadas en la agenda presidencial.
Sobre las 18.30, Mujica y el resto de los presidentes latinoamericanos presenciaron el discurso de presidenta Cristina Fernández Kirchner en La Casa Rosada. De inmediato, las delegaciones emprendieron hacia el Cabildo porteño, lugar emblemático de esta celebración ya que ahí se gestó la Revolución de Mayo. Sobre la fachada de ese edificio se ofreció espectaculo de proyecciones visuales relacionadas a la historia argentina.
Mujica cerrará su intenso día sobre las 22.00 horas, cuando la presidenta argentina ofrezca una cena de camadería a la que asistirán más de 200 invitados.
ILUSTRE: Esta mañana Mujica fue nombrado Visitante Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires por iniciativa del Bloque Proyecto Sur de la Legislatura de la ciudad autónoma de Buenos Aires.
El mandatario recibió el distintivo en la residencia del embajador uruguayo en Argentina, Guillermo Pomi.
. El encargado de presentar el documento conmemorativo fue el legislador Fabio Bosteiro, presidente del Bloque Sur de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Ayer, a las 20:15, el Presidente José Mujica llegó al Teatro Colón, que abrió de nuevo sus puertas el día previo a la celebración por el Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Según expresó el mandatario, esta fecha "es un gran acontecimiento para la región".
Junto a Mujica fue invitado al Colón, el Ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich.
Mujica aprovechó para recordar una anécdota familiar:
Mi padre era un proleta, ganaba $70 por mes y, alguna vez, pagaba sus $6 en el Vapor de la Carrera y otra yerba para poder venir al (Teatro) Colón alguna vez", afirmó el presidente.
Además, Mujica recordó que, hace 50 años, las grandes compañías dedicadas a la ópera visitaban el Teatro Colón. "Obvio que esto ha sido una vidriera un poco aristocrática, pero no solo (eso)", finalizó el mandatario.
Ignacio Quartino desde Buenos Aires y El País Digital