MARÍA EUGENIA LIMA
En varios prostíbulos, quienes los regentean, cobran a las mujeres y hombres que trabajan allí los condones gratuitos que reciben del MSP. El gobierno buscará cambiar esa realidad con educación, como una de las formas de combatir el VIH-SIDA.
Esa situación fue denunciada por algunas trabajadoras sexuales el viernes pasado en el "IV Foro Ungass VIH y salud sexual y reproductiva. Mujeres, niñez y adolescencia", que se hizo durante todo el día en el local del Sindicato Médico del Uruguay, con representantes de organizaciones no gubernamentales de varios puntos del país y autoridades ministeriales.
En Uruguay la epidemia de VIH-SIDA es concentrada, esto quiere decir que la prevalencia es baja en la población general (cifras inferiores al 1%) y alta (superior a 5%) en poblaciones vulnerables -expuesta a riesgos asociados a la transmisión-, y con dificultades de acceso a los servicios de prevención y atención: personas privadas de libertad, usuarios de drogas, trabajadores y trabajadoras sexuales y hombres que tienen sexo con hombres.
El Ministerio de Salud (MSP) invierte por año US$ 10.000.000 en el combate a esta enfermedad, dinero que es insuficiente. El ministro interino de Salud y presidente de la Comisión Nacional de SIDA (Conasida), Jorge Venegas, dijo a El País que aún no saben si este año ese presupuesto seguirá igual o aumentará. Sin embargo, informó que Uruguay volverá a presentarse en junio al Fondo Mundial con el fin de solicitar respaldo financiero para el combate a esta enfermedad, que en el país se transmite principalmente por vía sexual en una relación no segura, sin preservativo. Uruguay se presentó el año pasado a la novena ronda y la propuesta fue rechazada.
El 68% de la población uruguaya que vive con VIH adquirió el virus por transmisión sexual, 19% por vía sanguínea (de ellos 98% por compartir los implementos que se utilizan en la administración de drogas inyectables) y 2,6 % de la embarazada a su hijo.
Venegas cree que hay desinformación en la población en general sobre el tema SIDA, incluso en el sistema de salud. Portadores de VIH contaron en el Foro que les pasó de ir a una emergencia con gripe y que la enfermera se pusiera guantes sólo para tomarles la temperatura. Venegas atribuyó a la falta de información el hecho de que se cobre los preservativos gratuitos a trabajadores sexuales.
NUEVA ESTRATEGIA. En años anteriores, Uruguay ya se presentó al Fondo Mundial para recibir US$ 3.500.000 por año durante cinco años. Pero no consiguió el apoyo financiero. Esto se debe, según Venegas, a que Uruguay compite con países que tienen un Producto Bruto Interno (PBI) más bajo y con una distribución del SIDA expandida en la población general y no concentrada en sectores vulnerables como en Uruguay. Para intentar conseguir el dinero del Fondo este año, Uruguay va a cambiar la estrategia al presentarse en la décima ronda.
En lugar de postularse a todo el Fondo, lo hará a grupos específicos: "Proyectos de Discriminación", por el cual el país recibiría US$ 40.000 anuales, y "Proyectos de Población Vulnerable" que significaría un aporte por año de US$ 75.000.
"Ese dinero tendría mucha influencia en el combate a la enfermedad; se utilizaría principalmente para el tratamiento de las personas que padecen la enfermedad, segundo para trabajar en el tema preventivo, sobre la cultura de rechazo que se tiene sobre el enfermo de SIDA. Esto requiere un trabajo educativo. Y trabajar para evitar la discriminación que sufren estas personas, por ejemplo capacitando a los equipos de salud", manifestó el presidente de la Conasida.
En el Foro se comentó que las mujeres VIH positivas reciben poca información sobre la salud reproductiva, es decir, que muchas veces, por ejemplo, no saben que tienen la posibilidad de tener hijos a través de la fecundación in vitro.
Este año, el Ministerio espera recibir el dinero del Fondo: "La ONU (la que aporta el Fondo Mundial) también debería velar por aquellos países que tienen capacidad de respuesta (Uruguay)", opinó.
Portadores de Sida tienen un albergue
n El viernes pasado abrió un albergue en Montevideo para que las personas con VIH-SIDA del Interior tengan adonde quedarse cuando viajan a la capital del país a controlarse o hacerse tratamientos. Hasta ahora muchos de ellos dormían en la calle o en la terminal Tres Cruces, contó Pablo Nalerio, coordinador general de la Asociación de Minorías Sexuales del Uruguay.
Estas personas tienen "un sistema inmunológico bajo, entonces estar sin dormir, sin alimentarse, sin higienizarse incide" en sus condiciones de salud, aseguró. En el Interior hay 3.474 personas con VIH-SIDA y en Montevideo son 4.457.
Nalerio afirmó que la mayoría de las personas del Interior que padecen esta enfermedad deben viajar a Montevideo porque "no hay médicos infectólogos en el Interior del país, vienen para controlarse la sangre, para consultar con especialistas. Y por el estigma y discriminación que sufren en sus lugares de origen, en el sistema de salud y en la sociedad en su conjunto. Se discrimina a la persona (portadora) y a la familia".
La casa donde funciona el alojamiento transitorio, con capacidad para ocho personas, fue aportada por el Ministerio de Desarrollo. El Instituto Nacional de Alimentación brinda los alimentos y la Cruz Roja colaboró con el equipamiento. "Nos están faltando calefones, lavarropas, estufas", explicó. Por más información acerca del albergue llamar al teléfono 908 72 49 o al celular 096 39 52 38.
SITUACIÓN DEL SIDA EN URUGUAY
El 89,9% de las escuelas del país "impartió educación
sobre el VIH basada en las aptitudes para la vida durante el último curso académico", indica el Codicen en el "Informe nacional sobre los progresos realizados en la aplicación del Ungass. Uruguay - Informe 2010". "En el año 2001 Uruguay firmó una declaración de compromiso del Sistema de Naciones Unidas en relación al combate del VIH - SIDA", por eso se hace el informe Ungass todos los años para dar cuenta del estado de la enfermedad en el país, explicó César dos Santos, presidente de la Asociación de Ayuda al Seropositivo (Asepo). "Asepo y Mysu son los responsables de hacer el seguimiento y monitoreo de los compromisos, son muchos, pero nosotros estamos monitoreando aquellas metas relacionadas con la salud sexual y la salud reproductiva y el VIH de las mujeres, las niñas y las adolescentes", dijo Dos Santos. "Uruguay ha avanzado progresivamente en el cumplimiento de los compromisos asumidos. El tema es que se crean leyes que no se aplican pero son garantías para exigir al nuevo gobierno su cumplimiento", sostuvo. "Por ejemplo no se está cumpliendo la atención de las mujeres privadas de libertad con respecto a la salud sexual y reproductiva. Necesitamos que las mujeres puedan hacerse los estudios ginecológicos y que puedan recibir la medicación y el tratamiento en caso de que sean mujeres VIH. No todas lo están recibiendo", indicó el presidente de Asepo.
Respecto a informes anteriores, el "gran avance de Uruguay es la reforma del Sistema de Salud que permite un acceso universal a los tratamientos", sostuvo.
"El 76.4% de profesionales del sexo varones y mujeres, declaró haber usado un preservativo con su último cliente", indica el informe según datos de una encuesta de 2008 hecha en Montevideo.