SALTO - LUIS ALBERTO PÉREZ
Ayer tomó un nuevo giro el caso de los marinos detenidos en Salto, investigados por la Justicia por un supuesto cobro de coimas para permitir pescar en zonas prohibidas. No se descarta que exista también vinculación con el contrabando.
Siete efectivos de Prefectura Nacional Naval que cumplen funciones en el puerto de Salto continuaban declarando anoche en el Juzgado Penal, después de haber sido detenidos el pasado sábado por la Policía en el marco de un procedimiento que apunta a desbaratar una organización que -utilizando a pescadores artesanales de la zona de la represa de Salto Grande- supuestamente les permitía cobrar a diario grandes sumas de dinero.
Otras seis personas que habían sido detenidas quedaron en libertad anoche.
La maniobra que habrían realizado los marineros y sobre la que la Policía afirma pudo reunir pruebas y documentarlas mediante la filtración de un agente encubierto, consistía en permitirles a los pescadores ingresar a zonas prohibidas del Río Uruguay, muy próximas al complejo hidroeléctrico, para llegar a capturar las mejores especies de dorados, aún en temporada de veda, a cambio de al menos US$ 200 por noche. De capturarse un volumen mayor a lo "permitido", se compartía en partes iguales el precio de la venta de la mercadería.
La investigación que planificó la Policía en los últimos meses surgió como consecuencia de las amenazas de las que han sido objeto estos pescadores, que muchas veces fueron presionados a pescar en esa zona de exclusión por miedo a perder las autorizaciones para navegar con sus embarcaciones, según trascendió ayer en ámbitos policiales y en el Juzgado.
Las sospechas de que los efectivos de Prefectura detenidos pudieran estar relacionados con el contrabando de ropas y drogas desde Argentina por el Río Uruguay no fueron probadas por la Policía, aunque algunos de los pescadores dijeron que eso ocurría, lo cual la Justicia deberá esclarecer.
El movimiento en la sede del Juzgado de 4º Turno a cargo de la Dra. Marcela Vargas comenzó sobre las 9.00 de la mañana de ayer con el traslado de los siete marineros y de otras seis personas, que fueron conducidos bajo fuertes medidas de seguridad y por separado, para mantenerlos incomunicados.
El procedimiento comenzó el sábado de mañana en las inmediaciones del parque Martín José, cuatro kilómetros aguas debajo de la represa, en momentos que un suboficial y un marinero llegaron para levantar un dorado y recibir un dinero de parte de uno de los pescadores que operan en ese tramo del Río Uruguay. El momento fue documentado por un policía que estaba actuando infiltrado desde hacía mucho tiempo.
Las investigaciones se dirigieron a otros puntos de la ciudad con la captura de otros cinco marinos y pescadores, para sumar un total de 13 detenidos.