La Asamblea de Gualeguaychú reaccionó con dureza ante la demanda judicial por el corte. Analiza si participa en un debate en TV en Fray Bentos. Urribarri dijo que Uruguay no accede al control ambiental si se mantiene el corte.
El abogado de la Asamblea de Arroyo Verde Osvaldo Fernández admitió que a los ciudadanos que demandaron contra el corte en un juzgado de Concepción del Uruguay "les asiste el derecho", pero dijo que "han cruzado un límite porque no han hecho más que denunciar a miles y miles de vecinos de Gualeguaychú". Un escrito con 72 firmas fue presentado el jueves en un juzgado federal invocando los derechos de libre circulación de las personas. El tema quedó en manos de la fiscalía, que deberá definir si hay lugar al proceso judicial.
Por su parte, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, contestó una carta de la Asamblea en severos términos y puso fin al debate epistolar,
El delito. Para el abogado de los asambleístas "denunciar un delito tiene que ver con que hay un grupo de personas que presuntamente han cometido ese delito", según señaló a Radio Máxima de Entre Ríos. "No existe la denuncia de un delito sin que se denuncie a presuntos autores", arguyó.
Y apuntó: "¿A quién van a denunciar?, me pregunto a cuántos convocará la Justicia, porque la asamblea no tiene autoridades" y solo es una ONG que "funciona a los efectos administrativos".
Fernández lamentó la división que esta provocando este conflicto, primero con Fray Bentos y ahora dentro de Gualeguaychú. "Son instrumentos de un plan, los están usando, acá se necesitaba hacer aparecer dividida a la ciudad de Gualeguaychú", afirmó.
También se lamentó porque a quienes presentaron la demanda judicial "se los convocó a un diálogo y se los invitó a participar de la asamblea muchas veces, y sin embrago" y ahora operan "paralelamente" luego que " se negaron a la oportunidad de conversar".
Debate. En tanto, las autoridades de Canal 12 de Fray Bentos promueven un debate televisivo con los afectados uruguayos por el corte. "Queremos integrar las ideas y el día a día de la gente de Fray Bentos y Gualeguaychú, queremos tender un puente de comunicación", dijeron el gerente del canal, Fabricio Larrosa, y el periodista Enrique Bianchi, conductor del noticiero, e hijo de la connotada dirigente ambientalista fraybentina, Delia Villalba. La idea es "volver a unir las ciudades, que los fraybentinos dejen de pensar que ustedes le están haciendo un mal a ellos", explicó Larrosa. Bianchi dijo que respeta "muchísimo" a la Asamblea de Arroyo Verde y aclaró que no pretende cuestionar sus ideas. Recordó que en Fray Bentos se los ve "como enemigos".
Cartas. Tras la primera convocatoria de Urribarri a los asambleístas para levantar el corte, Arroyo Verde replicó con una carta en la que dijo que el gobernador "desconoce y no escucha la voz de Gualeguaychú". Se lamenta la "poco feliz" idea de trazar un paralelismo entre la lucha ambiental y a de las Madres de Plaza de Mayo. "Estas dignas mujeres lograron arribar a la Justicia después de treinta años, (...) y no merecen ser usadas", dijo la carta. "Nuestra lucha es por `la vida`, no queremos que nadie siquiera enferme o muera por la contaminación de esta planta ilegal". Dijeron que si esperan treinta años habrá una enorme población afectada y un río muerto" y "Botnia UPM ya terminaría su contrato y se iría con todo el dinero producido a contaminar otras tierras".
Además preguntaron a Urribarri y a Cristina Fernández acerca de si "se pondrán decididamente al frente de esta lucha" o "si seguirán tratando de `encapsular` el problema y apostando al desgaste de la lucha de este Pueblo".
Urribarri replicó acusando a la Asamblea de "no querer escuchar" y ser "intransigente" y dijo que el grupo "toma el peligroso camino de arrogarse ser `el pueblo`" y "manipula" el consenso de la lucha ambiental "y lo aplica a una medida puntual, impopular, injusta y sostenida por pocos como el bloqueo a una ruta internacional que vincula dos pueblos hermanos".
"Esas actitudes tornan vano cualquier intento para razonar una estrategia que mantenga en alto la causa ambiental y al mismo tiempo libere a la región de lo que a esta altura ya es un verdadero flagelo: el corte en Arroyo Verde", sostuvo. "Este elemento se ha convertido también ahora en el principal escollo para la instrumentación veloz de los estrictos controles sobre el río. Porque más allá de las palabras, a la contaminación hay que probarla y el corte bloquea la constitución de sistemas de control bilateral que la demostrarían. En cambio, se opta por planteos más o menos voluntaristas que buscan hacer `decir` a los gobiernos lo que los dirigentes asambleístas quien escuchar quizás para salvar su ego. Pero lo importante no es lo que se diga sino lo que se haga. Y lo que debe hacerse rápidamente son los controles. Y Uruguay se niega mientras el corte no se levante", afirmó.
Dijo que el corte "viola las libertades constitucionales", "afecta negativamente la economía de Gualeguaychú" y "es el principal escollo para que empiecen los controles sobre el río".