Los incidentes se verificaron alrededor del monumento a Artigas de la Plaza Independencia. Integrantes de los grupos de choque reprimieron a los manifestantes que pintaron grafitos alusivos a la victoria peñarolense y exabruptos en la base del monumento.
Los hinchas rompieron vidrios de locales alrededor de la plaza. Uno de ellos, que esperaba ser trasladado, yacía en la calle herido por una de las balas de goma que disparó la Policía.
Otro cayó desde encima del monumento y también resultó herido.
Los manifestantes atacaron a pedradas un móvil de Canal 10 que resultó con su parabrisas destrozado.
Poco antes hubo disturbios en las inmediaciones de 18 y Vázquez. La Policía requisó armas entre los hinchas de Peñarol, en ese procedimiento un efectivo resultó herido.
Hace minutos los policías debieron volver a disparar balas de goma para dispersar a las hinchas de Peñarol. Si bien huno versiones de que la hinchada habría efectuado disparos contra las fuerzas de choque ahora fueron desmentidas oficialmente por el jefe del operativo, el Inspector Mayor Luis Mendoza
En Jefatura se informa que hay un policía herido internado en el Hospital Policial. El efectivo intentó confiscar el arma de uno de los hinchas que se resistió y se tomaron a golpes resultando herido el policía, explicó a EL PAÍS digital el vocero de la Policía, Juan Carlos Duré.
Mendoza dijo a EL PAÍS digital que hay más de 20 detenidos de entre los manifestantes, incluidos varios meores.
La Policía cortó en dos a la manifestación de unos diez mil hinchas de Peñarol que festejan la obtención del Campeonato Uruguayo.
A la altura de la Plaza Cagancha los efectivos desalojaron hinchas de Peñarol de encima de quioskos de diarios y revistas, del monumento y de los balcones de la Cancillería. La Policía dispara balas de goma. Hasta pocos minutos los festejos transcurrían normalmente. La Policía Metropolitana disparó balas de goma.
La Policía descolgó las banderas que habían sido colocadas de vereda a vereda lo que enfureció a los parciales que se les fueron encima y fueron repelidos con balas de goma y en muchos casos a golpes de cachiporra.
Varios hinchas se quejan de que la Policía reprimió excesivamente.
El ambiente está muy caldeado y se teme que los enfrentamientos continúan
Cifras extraoficiales indican que hubo más de 400 detenidos antes de los incidentes relatados más arriba.
Los hinchas de Peñarol festejan la obtención del campeonato a lo largo de varias cuadas de la avenida 18 de julio. El grueso de la manifestación dejó atrás la Plaza Cagancha y se dirige hacia la Plaza Independencia.
Se advierte la presencia de cientos de policías de la Guardia Metropolitana y del Grupo GEO en las calles transversales a la principal avenida.
El jefe de Policía de Montevideo, Walder Ferreira, informó que hay más de 300 efectivos vigilando los festejos en el Centro, donde una marea de hinchas carboneros inundan 18 de Julio.
Ferreira destacó el mega-operativo desplegado en el clásico y dijo que se trató de un campeonato "puntual", por lo que no aseguró que la Tribuna Olímpica siga en la modalidad de "pulmón". En este sentido, señaló que en este "impasse" que deja ahora el fútbol se trabajará con el Ministerio del Interior para el próximo torneo.
Sobre el ingreso de bengalas al Centenario, Ferreira sostuvo que "es difícil controlar que todo salga perfecto".
Por su parte, el ministro interino del Interior, Jorge Vázquez, indicó que "hubo más de 300 detenidos, tanto en el entorno del estadio como en la periferia, que venían desarrollando actividades violentas en los ómnibus".
"La labor de impedir que esa gente llegue al estadio, entre y provoque disturbios fue lo que permitió que el espectáculo se desarrollara en buenas condiciones", sostuvo.
El jerarca llamó a que los festejos y el retorno de la gente a su casa se realice en forma tranquila.
En tanto, Luis Aguirre, dirigente de la Unott (Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte), dijo que el operativo de seguridad es un éxito. Aunque afirmó que hubo hechos de violencia hacia los ómnibus, aseguró que la policía respondió de buena forma.
Aguirre descartó que haya paro.
HECHO. El móvil 64 de la línea 300 fue detenido en la intersección de la Avenida 8 de Octubre y Propios cuando trasladaba a un grupo de hinchas exaltados de Peñarol al Estadio Centenario.
Las personas, que en su mayoría vestían camisetas y portaban banderas aurinegras, iban cantando canciones alusivas al encuentro que protagonizará el equipo esta tarde frente a Nacional. Efectivos de Coraceros detuvieron la unidad e ingresaron tanto por la puerta delantera como por la trasera del ómnibus.
El bus fue dirigido hacia la Seccional 15º y luego a la 13º. En el lugar, los oficiales hicieron bajar a todos los pasajeros. Finalmente, 42 hinchas de Peñarol quedaron detenidos y el ómnibus volvió a su recorrido habitual con los pasajeros que quedaban, unos 30 aproximadamente
Mientras el ómnibus se retiraba del lugar, llegaba uno de la empresa Cutcsa para ser también inspeccionado.