BEIJING | Una semana después que un hombre asesinara a seis niños y dos adultos con un cuchillo en un jardín de infantes chino, un joven armado con un cuchillo de carnicero hirió a seis mujeres en Foshan. Después, se tiró desde un cuarto piso y murió.
El incidente ocurrió luego de otros cinco ataques separados contra niños en semanas recientes, que dejaron 17 muertos y más de 50 heridos en distintas partes del país.
De acuerdo con una nota de prensa que fue distribuida por la policía, el ataque comenzó alrededor de las siete de la tarde, cuando un joven de 20 años, identificado solamente como Xie, acuchilló a una mujer en las afueras de un restaurante en la sureña ciudad de Foshan.
Acto seguido, el joven corrió hacia un mercado repleto de gente e hirió a otras cinco mujeres. Después subió las escaleras de un edificio de apartamentos y se lanzó desde el cuarto piso.
No se saben hasta el momento los motivos que tenía el atacante.
Los sociólogos atribuyen la reciente ola de ataques de este tipo principalmente a la poca atención que se da en China a las enfermedades mentales. También creen que influyen el descontento y las frustraciones entre personas que se sienten perjudicadas por los rápidos cambios de la sociedad en esa nación.
Al menos tres de los atacantes de estos incidentes recientes tenían historiales de problemas mentales y dos se suicidaron tras los ataques. Entre ellos estuvo el hombre que la semana pasada mató a seis niños en edad preescolar y a dos adultos en la provincia de Shaanxi, el incidente más mortífero de la ola reciente. Otro fue ejecutado tras ser condenado a muerte.
Los atacantes fueron, sobre todo, hombres de entre 30 y 40 años que usaron cuchillos y martillos. En China, las armas de fuego son muy difíciles de conseguir. AFP