CANELONES | PATRICIA MANGO
Una reclusa que fugó de la cárcel de Canelones, fue recapturada cuando intentaba ser llevada por algún vehículo, en plena ruta 11. Previo a eso, fue viajando en camiones que la iban alejando del pabellón ubicado en el centro de la capital canaria. Y uno de los que la arrimó, sin saber que trasladaba a una prófuga, fue un patrullero.
La nochecita del viernes, la mujer de 39 años, que está presa por receptación, observó que había barrotes ubicados en el techo del patio de la cárcel, que estaban separados entre sí. Aprovechó su cuerpo menudo y trepó, valiéndose de un banco. Se quedó escondida en el techo hasta que el supermercado que está frente a la cárcel, cerró sus puertas. Así evitaría ser vista. Amparada en la noche, saltó y salió a la calle. Se fue por Tolentino González, que pasa frente al pabellón, rumbo a E. M. Monegal. En esa esquina hizo el primer "dedo". Un camionero, la subió y la llevó hasta la rotonda de las rutas 11 y 6, en Santa Rosa.
Allí, de acuerdo con las fuentes policiales consultadas, nuevamente apeló al "autoestop" en la ruta y lo logró: se bajó en las rutas 11 y 7, a la entrada de San Jacinto. El móvil de la Policía local, la vio y la interrogó. Le pidió los datos, y ella dio los de su hija. Dijo que venía de Canelones pero que se le había roto la moto en la que viajaba. Que su madre la esperaba en el intercambiador de las rutas 11 y 8.
La historia no les convenció totalmente. Una vez que la dejaron, indicaron las fuentes, chequearon en la Jefatura y advirtieron que habían trasladado a una reclusa evadida.
El alerta corrió rápidamente a las comisarías. Efectivos de Parque del Plata la encontraron en su casa ubicada en ese balneario. La comisaría local montó una guardia en la vivienda porque creían que iría allí. La prófuga pensaba esconderse en Salinas, donde tiene familia. Pero terminó de vuelta en el pabellón femenino.