TEHERÁN | AFP Y ANSA
El presidente brasileño Luiz Lula da Silva y su par iraní Mahmud Ahmadinejad analizaron la situación nuclear y coincidieron en la necesidad de aunar posiciones, aunque no anunciaron un acuerdo definitivo sobre el enriquecimiento de uranio.
La República Islámica anunció que llegó a una posición sobre la cantidad y el momento de intercambio de uranio ligeramente enriquecido por combustible nuclear a 20% y se mostró dispuesta a discutir sobre el lugar donde se realizaría el canje. Además, una fuente diplomática brasileña en ese país confió que las negociaciones en pos de alcanzar un acuerdo sobre este tema "continúan", posiblemente hasta hoy, cuando se reúnen los países miembros del G-15.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está de visita en la capital iraní. Un diplomático de su delegación comentó que los encabezados por el presidente y su canciller Celso Amorim tienen "expectativa" y otro funcionario remarcó que "el presidente sigue optimista sobre las discusiones en torno al expediente nuclear". De todas maneras, aún nadie puede asegurar que se logrará un entendimiento.
La mediación brasileña en Irán es presentada por las grandes potencias como "la última oportunidad" de evitar la adopción por el Consejo de Seguridad de la ONU de nuevas sanciones contra ese país. Los occidentales acusan a la República Islámica de estar produciendo armas nucleares con la excusa de generar combustible, algo que Teherán niega.
En la capital iraní, el presidente brasileño mantuvo una intensa agenda de reuniones orientadas a lograr un pacto que evite las sanciones propuestas por Estados Unidos. El primer presidente brasileño que visita ese país afirmó que Irán "tiene todo el derecho a defender su independencia y desarrollo".
"La cooperación entre nuestros países está marcando la presencia en el mundo, podrá establecer un nuevo polo económico y político", agregó.
Lula da Silva remarcó que su nación "considera estratégicas sus relaciones con Irán, ya que así los dos países pueden actuar con más fuerza" en el escenario internacional.
Por su parte, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad agradeció "al presidente brasileño su apoyo a los derechos de la nación iraní y su posición a favor de la reforma del orden mundial", según reportó el sitio de la presidencia iraní.
"La realidad es que algunos países que controlan los centros políticos, económicos y mediáticos del mundo no quieren que otros países progresen", comentó Ahmadinejad.
También hubo conversaciones entre los cancilleres de Brasil (Celso Amorim), Irán (Manuchehr Mottaki) y Turquía (Ahmet Davutoglu).
Brasil y Turquía, miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, han trabajado conjuntamente para robustecer su defensa de un acuerdo y evitar represalias contra Irán.
Ayer se supo, además, que el premier turco Recep Tayyip Erdogan, que días atrás había mostrado poca disposición a viajar a Irán, llegará hoy mismo a su ciudad capital.
"La visita del señor Erdogan y su participación en las negociaciones son un signo de progreso de las negociaciones" declaró el vocero de la cancillería iraní, Ramin Mehmanparast.
En Qatar, antes de viajar hacia la República islámica, Lula dijo que quiere "que se hable".
"Que (Barack) Obama, (Nicolas) Sarkozy, (Angela) Merkel, (Dmitri) Medvedev, Hu Jintao, todos los que son parte del Consejo de Seguridad, llamen al presidente Ahmadinejad para conversar, creo que es obligatorio sentarse a la mesa de negociación", declaró.
Pero no todos piensan igual que él. La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton se mostró escéptica sobre el resultado de las gestiones brasileñas y cree que el Consejo de Seguridad de la ONU terminará aplicando una cuarta sanción a la República Islámica.
Las grandes potencias propusieron en octubre a Irán que les entregara 70% de su uranio débilmente enriquecido para transformarlo en otro país en combustible nuclear para su reactor de investigación, pero Irán rechazó la propuesta invocando falta de confianza.
Según una fuente diplomática brasileña, no se descarta que hoy mismo pueda haber un comunicado, "si es que hay un anuncio", sobre un entendimiento.