AGENCIAS
Roman Polanski no sale de un problema y ya se mete en otro. Ahora una actriz británica, Charlotte Lewis, lo acusa de haber abusado de ella cuando era menor. Todo explotó en los medios mientras sigue el largo y polémico juicio de extradición.
El viernes en Los Angeles, en una conferencia de prensa llevada a cabo en las oficinas de la prestigiosa abogada Gloria Allred, Lewis acusó de haber sido "abusada sexualmente" por el cineasta polaco francés en París en 1982, cuando ella tenía 16 años.
Lewis, de 42 años, indicó que decidió relatar lo ocurrido para rechazar las sugerencias del equipo legal de Polanski de que el caso por el cual es juzgado fue un incidente aislado.
"Yo también soy una víctima de Roman Polanski. Abusó sexualmente de mí de la peor manera posible cuando yo tenía solo 16 años, cuatro años después de que él escapara de Estados Unidos para evitar ser sentenciado por sus crímenes", indicó Lewis en una declaración preparada previamente.
Allred indicó que Lewis había declarado a la policía y fiscales de Los Angeles y que confiaba que sería tomado en consideración si Polanski es extraditado de regreso a Estados Unidos. "Es muy importante que el fiscal y las autoridades suizas tengan esta información cuando decidan la suerte de Polanski", indicó Lewis, que tuvo un papel menor en la película de Polanski Pirates de 1986.
Desde entonces ha actuado en una treintena de largometrajes y series de televisión. "Polanski sabía que yo tenía solo 16 años cuando me conoció y me forzó en su apartamento de París. Se aprovechó de mí y he vivido con los efectos de su comportamiento desde que ocurrió", indicó Lewis. "Todo lo que quiero es justicia", añadió.
No obstante, no se revelaron las circunstancias del incidente y Lewis no aceptó responder preguntas. Aunque Polanski fue acusado de "forzar" a Lewis, la actriz evitó deliberadamente usar la palabra "violación". "Las palabras que usamos son las palabras que usamos", dijo Allred cuando se le interrogó sobre las afirmaciones de la actriz.
Polanski está actualmente bajo arresto domiciliario en Gstaad, en los Alpes suizos, a la espera de una eventual extradición a Estados Unidos. Enterado del hecho, la respuesta no tardó en hacerse pública. Ese mismo viernes, el abogado Georges Kiejman, uno de los abogados de Polanski, amenazó con denunciar ante la Justicia a la actriz británica. Interrogado por el canal de televisión francés i-Tele, Kiejman se declaró "absolutamente sorprendido por las declaraciones" de Lewis.
"Si ella las reitera y cuando me informe un poco más, es probable que la denunciemos ante la Justicia", señaló. El abogado dijo que era "muy sorprendente" que Lewis haya figurado en una película de Polanski, Pirates, en 1986, es decir casi tres años después de que el cineasta, según ella, hubiera "abusado sexualmente" de ella.
Un día después, el presidente francés Nicolas Sarkozy llamó por teléfono a su homóloga suiza, Doris Leuthard, para preguntarle sobre la extradición solicitada por la Justicia estadounidense, pero no aludió a la nueva acusación de estupro de una menor de edad lanzada contra el cineasta.
Evelyn Kobelt, vocero de Leuthard, dijo que la mandataria helvética "informó al presidente francés sobre el estado del proceso de extradición vinculado con el proceso en desarrollo en Estados Unidos contra Roman Polanski".
Michael Douglas echa leña al fuego
En esta historia por capítulos, ahora entra Michael Douglas en juego. El actor estadounidense dijo el viernes que no firmará la petición lanzada por el filósofo francés Bernard-Henri Levy a favor del cineasta.
"Admiro infinitamente a Roman, a quien conozco, pero es un problema que debe ser afrontado de manera interna. Creo que no sería justo para mí en tanto que estadounidense firmar una petición sobre alguien que violó la ley", declaró el actor estadounidense interrogado por la radio francesa RTL. "Se escapó, de alguna manera es algo judicial", agregó el popular actor de cine.
"Vivía en Los Angeles cuando ocurrieron los hechos y creo que si Roman mira un poco hacia atrás vería que le aconsejaron mal en la época", reflexionó el actor, presente en Cannes para la presentación de Wall Street 2.
"Es muy difícil para mí, yo no podría firmar", concluyó el artista.