REBAR
Se abrió la puerta del consultorio, y el psicólogo dijo:
-Número 4.
Una mujer se levantó de su asiento y entró.
-Buenas tardes.
-Buenas tardes, señora... Pase y siéntese, por favor.
-Gracias. Señor: en realidad, el número es para mi hijo, que está en la sala de espera... para pasar cuando yo termine de hablar con usted.
-Bien, señora... ¿Cuál es el problema?
-El problema es que Alfonsito -que va para los 14 años- nos preocupa mucho, a su padre y a mí, porque tiene un talento que no es común en muchachos de su edad.
-¿Por ejemplo?
-Y... por ejemplo... su comportamiento revela que es un superdotado. Los temas que para los adultos son incomprensibles, él los domina con una facilidad sorprendente, que no es natural. Y digo natural porque no quiero decir que es anormal. Usted me va a permitir que no le describa algunos de sus actos, para no presionar sobre su diagnóstico. Desearía que conversara primero con él, a solas, ahora; saque una primera impresión, y luego vuelvo yo para hablar con usted. ¿Sí?
-Sea, señora.
La señora salió, y entró "el genio". Por más de media hora, ambos dialogaron: y, de acuerdo a lo convenido, el cuasi jovencito volvió a la sala de espera, y la madre retomó su asiento junto al psicólogo.
-¿Y?... ¿Qué le parece este caso?...
-Mire, señora: el muchachito es perfectamente normal; le hice algunas pregunas básicas, muy orientadoras para mí, y las contestó muy bien. Francamente, creo que ustedes, los padres, no tienen de qué preocuparse. Pero, me quedé intrigado por lo que usted me dijo. ¿Qué es lo que ustedes no ven normal en él?
-Bueno, le diré; ¿usted, por casualidad, ve basquetbol por televisión?
-Muy a menudo, porque me gusta mucho ese deporte.
-Entonces, dígame. Cuando los Directores Técnicos, en los minutos de descanso agarran la pizarrita y empiezan a hacer flechitas para dar instrucciones a los jugadores... ¿usted entiende algo?... porque él entiende todito.
-La verdad que yo... nada.
-Pues, vea lo último que hizo. Anteanoche, nos agarró al padre y a mí, nos dio una lección sobre ese lío de los alcaldes, y nos enseñó cómo hay que votar el domingo. ¿Comprende ahora, por qué estamos preocupados con este fuera de serie?
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