El cineasta argentino Daniel Burman es homenajeado por el Festival del Cine Español de Roma que incluye en su programación tres de sus últimas películas, El abrazo partido, Derecho de familia y El nido vacío. Para el argentino no tiene nada de extraño que un festival de cine español dedique la velada inaugural a un cineasta de otras latitudes, sobre todo considerando que seis de sus siete películas como realizador son coproducciones españolas y que a menudo han concursado y hasta han sido premiadas en festivales de la península y vistas en las pantallas grandes y chicas del país.
"Tener un idioma común con España hace que sea indistinta la proveniencia de nuestras películas" aclaró Burman, quien agregó que "la defensa del idioma coloca a nuestros países del mismo lado de la barricada". No es la primera vez que Burman, con siete filmes en su haber, recibe un homenaje.
"El primero fue el año pasado en un centro judío de Los Angeles, el Skirball Center, y están preparando otro en Perú. Se ve que estoy de moda" bromeó el director, de 36 años. Burman relató que tras el exitoso estreno Dos Hermanos en Argentina, donde fue un éxito de taquilla, el filme fue vendido a diversos países de América Latina. "Si bien me honra y me enorgullece que en otros países se aprecie mi obra, sé que a los 36 años todavía me queda mucho por decir y que hacer" dijo.
Burman afirma que le causa placer leer lo que escriben los críticos sobre sus películas. "A veces me revelan aspectos impensados de los que ni siquiera me daba cuenta".
Igual que todos los directores, Burman es reacio a hablar de sus próximos planes. Tiene un nuevo proyecto con su socio Diego Dubcovsky, y uno más ambicioso aún que filmará en Israel, Estados Unidos, Brasil, Argentina y Polonia y del que sólo se sabe que será una suerte de Código Da Vinci judío.
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