Sabemos que está en la agenda y es preocupación de las autoridades de la ANP resolver el reflotamiento del pesquero coreano "Esperanza", hundido en el muelle 10 de nuestro puerto hace algunos meses a consecuencia de un incendio. Y es que frente a ese muelle, a una profundidad de 10 metros está hundida esa nave y por consiguiente ese muelle en una extensión de 70 metros, que no es poco, no se puede utilizar, en un puerto pequeño donde todo metro cuenta y mucho.
El pesquero sufrió a fines de noviembre del año pasado un incendio, que fue combatido con éxito por los Bomberos pero la excesiva cantidad de agua terminó hundiéndolo. Hasta donde trascendió el armador y/o los seguros de casco y máquinas están dispuesto a su reflotamiento aportando alrededor de 600 mil dólares. Los costos de reflotamiento podrían ser ligeramente mayores, pero valdría la pena dar ese paso solventado en principio por la autoridad portuaria para liberar el área tan valiosa para la operativa de los numerosos barcos pesqueros. Al costado de dicho muelle vimos dos grúas que se habrían contratado para levantar el barco cuyo peso total es de 700 toneladas. Se trata de una operación muy técnica, bien estudiada a cargo de gente experimentada. Tenemos entendido que el barco está tumbado de estribor y no es cuestión de poner lingas, tirar para arriba, achicar con bombas de agua a medida que sube y trabajo terminado. Más allá de estos vericuetos técnicos lo importante ahora es reflotar el barco y devolver ese muelle a la operativa portuaria, para la cual habría que llamar a licitación para ese emprendimiento complejo que, sin duda, requiere "know how". Esas grúas de que hablamos habían llegado al Uruguay para la instalación en el Este del país de los molinos eólicos. La ANP tiene todo esto bien asumido, sólo sugerimos, apretar el acelerador.
Por seguridad en el área del barco hundido se ha colocado una barrera protectora envolvente para contener los posibles derrames de combustible de la nave.
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