Con un fuerte aplauso, y gestos de afecto, los integrantes de la colectividad armenia agradecieron ayer al presidente José Mujica y a su esposa, la senadora, Lucía Topolansky, la asistencia al acto en conmemoración de los 95 años del genocidio en el que perecieron un millón y medio de ciudadanos de ese país.
Mujica y Topolansky arribaron a la plaza ubicada en la rambla y Luis Alberto de Herrera pasadas las 16:00 horas, para acompañar a la colectividad armenia en el acto de recordación al genocidio e inaugurar una cruz de piedra (Jachkar). Los organizadores del acto destacaron que Mujica fue "el único presidente" de Uruguay que visitó Armenia, antes de ser electo mandatario.
"Dale Pepe", "Bien Pepe", gritaron alumnos del Colegio y Liceo Nubarián Alex Manoogian, al saludar al mandatario.
En respuesta Mujica les aconsejó: "pórtense bien, pero no mucho".
Al acto asistieron además el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, quien en representación del Poder Ejecutivo recordó en su alocución que "el 24 de abril de 1965, Uruguay fue el primer país en reconocer el genocidio armenio" por parte del imperio Otomano.
También participaron la subsecretaria del Ministerio de Turismo, Lilian Ketchichian, el intendente interino de Montevideo, Jorge Rodríguez, los diputados Pablo Abdala, Javier García y Jorge Gandini del Partido Nacional y Fernando Amado del Partido Colorado, y los candidatos a la Intendencia de Montevideo, Javier de Haedo (Partido Nacional) y José Villar (Partido Colorado).
Durante el acto de inauguración del Jachkar, representantes de la Iglesia armenia y otros sacerdotes bendijeron el monumento. La escultura de piedra está compuesta por grandes bloques tallados a mano, con imágenes simétricas y su figura central es la cruz.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.