PILAR BESADA
Según el BPS, hace falta que unos 200.000 menores reciban asignaciones familiares. Para los adultos, se necesitan más planes de trabajo promovido. En 2009, unas 18.000 personas se anotaron al plan Uruguay Trabaja, pero sólo entraron 3.000.
Desde que comenzó el Plan de Equidad en 2008, que sustituyó al Plan de Emergencia, se otorgan prestaciones en dinero a las familias pobres con menores a cargo (a través de las asignaciones familiares) y a los adultos mayores de 65 años en situación de indigencia (a través de las pensiones a la vejez).
Para las personas entre 18 y 65 años, los programas del Plan de Equidad, como el apoyo a emprendimientos cooperativos y Uruguay Trabaja, apuntan a población del mismo perfil: desocupados crónicos (durante más de dos años) que no hayan terminado tercero de liceo.
El Mides también tiene programas para los clasificadores de residuos.
Pero aún falta camino por andar. Las autoridades señalan que todavía no está cubierto el "universo" de menores que necesitan las asignaciones familiares.
Por otra parte, un reciente informe de las Fuerzas Armadas reveló que el 60% del personal militar subalterno está debajo de la línea de pobreza, y que no accede a los planes sociales del gobierno.
La población de adultos mayores también muestra una alta vulnerabilidad. Esta semana se conoció un estudio realizado por la Universidad Católica, que revela que, aunque los mayores de 65 años están relativamente mejor que otras generaciones en términos socioeconómicos, "aún así hay una ausencia enorme de los cuidados para la tercera edad", señaló uno de los autores del estudio, Federico Rodríguez. "El Estado se debe ocupar de los cuidados de la tercera edad, cosa que hoy no hace", indicó.
Los objetivos del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) para este período son eliminar la indigencia y bajar el nivel de pobreza a un dígito. Hoy el 19% de la población es pobre.
Asignaciones. Según estimaciones del Ministerio de Economía, a fines de 2009 un 19% de la población estaba debajo de la línea de pobreza, es decir, 635.500 personas.
Hoy reciben dinero por asignaciones familiares 570.000 menores. Sin embargo, de este total unos 181.000 beneficiarios reciben la asignación a través del sistema antiguo, según el cual los trabajadores reciben un máximo de $ 330 por hijo. Los restantes 389.000 niños reciben dinero a través de la nueva ley de asignaciones familiares, de 2008, que se enmarca en el Plan de Equidad.
Según esta ley, los menores deben pertenecer a familias "en situación de vulnerabilidad", independientemente del vínculo laboral de los padres. En este caso, la prestación económica es mayor. Los padres reciben $ 784 por un hijo en edad escolar, $ 1.120 por un hijo en edad liceal y $ 1.524 si tiene ambos.
Las prestaciones aumentan con la cantidad de hijos, y a cambio se exige que los menores estén en el sistema educativo y que se hagan controles de salud.
Según el vicepresidente del Banco de Previsión Social, Heber Galli, "todavía hay un universo de niños para cubrir con asignación familiar", y está previsto que en este quinquenio se incorporen unos 200.000 niños más al sistema de asignaciones.
De acuerdo a la antigua ley de asignaciones, los niños con padres que ganan más de $ 10.000 no tienen derecho a la asignación.
"En ese caso hay un universo que por definición legal ya está excluido", señaló Galli. Comentó que es posible que haya gente que crea que como cobra la asignación por el sistema antiguo, no tiene derecho a la nueva.
También hay personas "muy cercanas a la línea de pobreza que la nueva ley no cubre".
Para acceder al nuevo sistema de asignaciones, el primer filtro es que los ingresos del hogar sean menores que $ 3.812 líquidos por cada integrante, en hogares de tres o más personas. Los trabajadores informales, como los clasificadores, hacen una declaración jurada de sus ingresos. Luego, para otorgar la prestación el BPS hace un estudio de la "situación de vulnerabilidad" de la familia, evaluando las condiciones de vivienda, la cantidad de personas por dormitorio, los servicios sanitarios y el nivel educativo de los integrantes. Según Galli, la mayoría de los que se presentan al BPS para obtener la asignación cumplen con los requisitos.
apoyo al trabajo. El miércoles pasado se abrieron las inscripciones para la edición 2010 de Uruguay Trabaja, que tiene 3.195 cupos este año. Las inscripciones cierran el 24 de marzo, y se realizan en diferentes centros comunales de la ciudad.
Quienes salgan sorteados trabajarán durante nueve meses y cobrarán $ 3.971 nominales más 50 boletos. Trabajarán de lunes a jueves en cuadrillas de 35 personas, haciendo reparaciones en edificios de diferentes dependencias públicas, principalmente el Inau, el Ministerio de Salud Pública y las intendencias. Los viernes estarán dedicados a la formación en computación y otras habilidades. El plan busca capacitar y formar hábitos de trabajo, para que las personas puedan insertarse laboralmente.
Isaías, integrante de una de las ONG que participa en la ejecución del plan, dijo que entre 8 y 10 personas de cada grupo suele desertar. Para el Mides, el programa será exitoso si al menos el 20% de los participantes se insertan en el mercado de trabajo. Según Isaías, trabajar en programas de asistencia social es muy duro. "Cosechas una alegría y tenés diez verdes", comentó.
Otro de los programas que tiene el Mides de trabajo promovido son los emprendimientos locales. Está dirigido al mismo perfil de población que Uruguay Trabaja, y consiste en darle financiamiento a emprendimientos de más de tres personas. Hasta el momento se han aprobado 1.200 emprendimientos, y el préstamo no asciende a más de US$ 2.000 por año. Las condiciones para la devolución del préstamo son flexibles y sin intereses.
Las cifras
3.812 Pesos debe ser el ingreso máximo por integrante del hogar para recibir una asignación familiar en hogares de tres o más personas.
5.975 Pesos es el nivel de la línea de pobreza en la capital; es decir, los ingresos per cápita mínimos para cubrir las necesidades básicas.
3.380 Millones de pesos entregó el BPS en 2009 por concepto de asignaciones familiares. Son unos US$ 173 millones.
Probar suerte en la Ciudad Vieja
El viernes, Federico, de 30 años, acudió al centro comunal de la Ciudad Vieja para anotarse en el plan Uruguay Trabaja. Lo recibieron tres personas detrás de un escritorio.
-¿Conoce el programa?
-¿Sabe que no es estrictamente un trabajo?
-¿Está seguro que hace más de dos años que no tiene empleo formal?
Federico, que asentía a todo, vive en un refugio sobre la calle Fernández Crespo. Fue adicto a las drogas y lleva un año de abstinencia. El psiquiatra le recomendó que comenzara a buscar trabajo.
Teresa, de 59 años, cuidaba enfermos en casas de familia, pero se quedó sin ese trabajo y ahora es cuidacoches. En la Ciudad Vieja se sortearán 70 puestos. "Yo pongo todo en las manos de Dios, si es para mí será para mí, y si no, será para otro", dijo Teresa. Luego llegó a anotarse Flavia, de 18 años, con su hijo de cinco meses.
Planes sociales en cifras
El ingreso ciudadano del Plan de Emergencia se entregó a unas 330.000 personas entre 2005 y 2007.
Actualmente, 389.000 personas reciben las asignaciones familiares del Plan de Equidad.
$ 2.665.097.461 es el monto que el BPS entregó en 2009 por concepto de asignaciones familiares del Plan de Equidad; $ 711.122.753 más fueron entregados según la ley antigua de asignaciones.
870.000 son los menores de 18 años que viven en Uruguay; 570.000 reciben asignaciones familiares.
$ 4.288 es el monto de la pensión a la vejez, que se brinda a los mayores de 70 años que no tienen recursos para subsistir.
1.200 emprendimientos productivos se aprobaron en el Mides, dirigidos a personas con desempleo crónico y déficit educativo. El Mides les otorga préstamos blandos por una cifra que no supera los US$ 2.000 anuales.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.