Grupos de palestinos en el este de Jerusalén y en Cisjordania apedrearon a las fuerzas de seguridad israelíes, incendiaron cestos de desperdicios y neumáticos y quemaron una bandera israelí en un nuevo estallido de violencia ante los planes del estado judío de construir viviendas en Jerusalén.
Las fuerzas respondieron con gases lacrimógenos y granadas de aturdimiento, pero no se informó de heridos graves.
Los choques más graves se produjeron en la ciudad de Hebrón, en Cisjordania, donde unos 300 manifestantes se reunieron atendiendo el llamamiento del movimiento islámico palestino Hamas para protestar contra la continuación de la colonización judía. Los manifestantes enfrentaron a los soldados israelíes.
Hebrón ha estado en vilo desde el mes pasado cuando el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu designó como sitio de patrimonio nacional un disputado santuario.
En el sector oriental de Jerusalén, anexionado por Israel, se produjeron enfrentamientos en el campamento de refugiados de Chufat y en el barrio de Isawiya.
En Chufat, policías de civil detuvieron a seis manifestantes, dijeron testigos. Por el contrario la situación estaba en calma en la parte antigua de Jerusalén.
También hubo enfrentamientos en Qalandiya, el principal punto de paso entre Jerusalén y Ramala, donde se encuentra la sede de la Autoridad Palestina en Cisjordania.
La policía, temiendo una explosión de violencia, había sido puesta de nuevo en estado de alerta y se prohibió el acceso a la explanada de las Mezquitas, en la parte antigua de Jerusalén, a los musulmanes menores de 50 años.
En Cisjordania, el ejército israelí detuvo a tres personas al norte de Ramala durante enfrentamientos con un centenar de manifestantes. Un soldado resultó levemente herido.
Jóvenes palestinos lanzaron piedras en Bilin y Nilin, pueblos emblemáticos de la campaña palestina e internacional de protesta contra "la barrera de seguridad" israelí en Cisjordania. AFP Y AP