MADRID/PARÍS | "ETA también es un problema para Francia", aseguran fuentes policiales parisinas. En sectores políticos del País Vasco francés que antes estaban en la órbita de Batasuna constatan con asombro la condescendencia que tuvo durante mucho tiempo el Gobierno de París con la organización terrorista a cambio de que no atentara en su territorio. Así pudo establecer, a un paso de la frontera española, un auténtico santuario donde se escondían los jefes militares, guardaban sus arsenales y planificaban la actividad armada. Esa aparente tranquilidad, según expertos antiterroristas, fue desapareciendo conforme aumentó, sobre todo a raíz de la ruptura de la última tregua a finales de 2006, la intervención en Francia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado españoles.
Comenzó entonces una mayor coordinación con la policía francesa, que decidió incrementar su implicación en la lucha contra ETA, recuperando los efectivos y medios materiales que había recortado mientras estuvo vigente el alto el fuego. Fruto de ello, los resultados en esta última etapa han sido incontestables.
La última gran detención, a finales de febrero pasado, del responsable del aparato militar, Ibon Gogeaskoetxea, se produjo en Normandía. Garikoitz Aspiazu, Txeroki, y su sustituto, Aitzol Iriondo, cayeron a finales de 2008 también lejos del País Vasco francés. Esta dispersión de los terroristas se deduce asimismo de la localización de los últimos zulos. "ETA deambula por Francia", explican los policías consultados, que también remarcan el grado de "improvisación" con que actúan los miembros de la banda.
Los gendarmes han trasladado en varias ocasiones a su Gobierno que debe ocuparse de la persecución de etarras como si se tratara de un problema de orden nacional, y no como algo que sólo atañe a España. Confían en que el asesinato de un cabo francés podría contribuir a reforzar la vigilancia y el combate contra ETA.
españa. La izquierda independentista radical desoyó el clamor expresado por los partidos y agentes sociales contra el último crimen de ETA. En un comunicado firmado por Ezker Abertzalea (izquierda abertzale) expresa su "pesar por la muerte del policía". "Pese a tratarse de un hecho fortuito y no una acción premeditada de ETA, no hay que restar gravedad a lo acontecido" dice el documento.
El jefe de gobierno vasco, Patxi López, reclamó a los herederos de Batasuna que dejen de "utilizar malabarismos para ocultar la condena rotunda si pretenden volver a presentarse a elecciones" Y agregó: "Tenéis que trabajar con la democracia para terminar con ETA o estaréis fuera de la democracia y la política. Tenéis que escoger ya". EL PAÍS DE MADRID Y DANIEL BELTRÁN ROHR, CORRESPONSAL
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.