EDUARDO BARRENECHE
Como en Estados Unidos y otros países, un preso por delitos menores podrá acceder a un régimen de libertad asistida con un policía que será su garante y supervisará su comportamiento.
El plan, que comenzará a aplicarse en breve de manera piloto, fue impulsado por la psicóloga Gabriela Fulco que se desempeña actualmente como asesora del ministro del Interior Eduardo Bonomi en temas penitenciarios. Tiene como objetivo disminuir el hacinamiento en las cárceles y según Fulco, muchos reclusos podrán acceder a este sistema.
Cada oficial de supervisión de la denominada Oficina de Supervisión de Libertad Asistida (OSLA) tendrá a su cargo entre 20 y 40 reclusos que obtengan el beneficio de la libertad bajo este sistema, explicó Fulco a El País.
Este policía será un referente para el preso y una seguridad para el juez de que se supervisará la conducta del beneficiado. Además el funcionario rendirá informes periódicos al magistrado sobre la evolución del caso.
El plan es para reclusos que no hayan cometido delitos graves como rapiñas, ataques sexuales, copamientos y homicidios. Además, deberán contar con un historial de buena conducta en reclusión.
El programa de libertad asistida, apuntó Fulco, tiene sus orígenes en los países anglosajones. Implica que el interno ingrese a un régimen de progresividad. En las primeras etapas de aplicación de las medidas, el control o supervisión es intenso (diario, semanal). Si la respuesta del recluso es positiva, éste pasa a etapas de control medio (quincenal y mensual). Luego el procesado ingresa a una etapa de control mínimo (bimestral y trimestral) hasta el cumplimiento total de la pena.
Fulco advirtió que si, a pesar de la oportunidad y el respaldo técnico interdisciplinario, el procesado incumple o reincide en el delito, irá a la cárcel previo informe y decisión del magistrado.
En este momento, las cárceles uruguayas alojan una cifra récord: 8.800 presos. El Ministerio del Interior todavía no cuenta con una estimación de presos que podrán ampararse bajo este régimen.
En un principio, la cartera le dará continuidad al convenio marco que tiene con la Suprema Corte de Justicia (SCJ), con el Centro Nacional de Rehabilitación (CNR) y la Junta de Drogas, por el cual ya están dando respuestas a los procesados en cuatro juzgados penales que ponen en práctica esta experiencia piloto.
La idea del Ministerio del Interior es continuar trabajando con los mismos juzgados. "Por adelantado no se puede calcular el número de personas procesadas diarias que estarían en condiciones de ampararse a este régimen", reiteró Fulco.
Señaló que, en un tiempo prudencial, el objetivo será cubrir los 24 juzgados penales de la capital.
Consultada sobre la posibilidad de que utilicen dispositivos electrónicos de seguimientos de personas en libertad condicional como ya se manejó en el Ministerio del Interior, Fulco respondió "esa es una variante" que permitiría supervisar si el recluso cumple con las medidas dispuestas por el juez. Sin embargo, la asesora aclaró que esa tecnología "todavía no está accesible". La idea "es adquirir tecnología que mejore la supervisión de los presos" bajo el programa de libertad asistida.
En diciembre del 2007, la entonces asesora del Ministerio del Interior en temas carcelarios, María Noel Rodríguez, afirmó que la compra de los citados equipos estaba prevista "a corto plazo".
Las tobilleras electrónicas para reclusos son un sistema de posicionamiento global que permite a la Policía seguir al preso con salidas transitorias. El juez de la causa delimita un área donde podrá desplazarse el recluso y si viola esos límites, el sistema se activa. La Policía comunica el hecho al juez y éste cancela las salidas.
El próximo mes, dijo Fulco, ya están funcionando las oficinas del programa de Supervisión de Libertad Asistida dependientes de la Dirección de Cárceles.
Becas a EE.UU.
La Dirección Nacional de Cárceles dispone de personal entrenado en planes de libertad asistida por la ONG "Compañeros de las Américas Uruguay- Minnessota". Algunos funcionarios de Cárceles viajaron becados a EE.UU. para el estudio de experiencias similares.
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