El Ministerio de Economía, mantendrá lo que entiende es un "equilibrio" en la carga tributaria del campo entre impuestos a la renta y a la tierra. No se revisará el ajuste de la Contribución Inmobiliaria Rural, que despertó críticas de gremiales.
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo a El País que es partidario "de mantener un equilibrio razonable como el que ha habido hasta ahora en lo que se refiere a la composición de la carga tributaria en el agro" y eso fue lo que le transmitió a las gremiales rurales que se reunieron con él en febrero.
Las gremiales del sector están molestas por el cambio de criterio para fijar el aumento de la Contribución Inmobiliaria Rural. Mientras antes se hacía -al igual que con los inmuebles urbanos y suburbanos- por la variación del Índice de Precios al Consumo, para este año se tomó la variación del precio de la tierra.
Eso hizo subir la contribución rural un 35% en pesos.
Lorenzo descartó que se fuera a modificar el decreto que fijó el ajuste aunque también señaló que "no es el camino extender y profundizar la imposición a la tierra en desmedro de impuestos sobre las rentas o sobre otras modalidades de tributación que pueda tener el sector agropecuario".
El presidente de la Federación Rural, Octacilio Echenagusía había dicho a El País que "el valor de la tierra no es criterio para cobrar el impuesto".
Para el ministro de Economía el esquema de tributación actual del agro "es equilibrado".
Mantener el peso actual de la imposición a la renta y a la tierra en la carga tributaria del agro "es un criterio general de cómo nos posicionamos frente a la realidad de la tributación agropecuaria, creemos que hoy es equilibrada y lo que no hay que permitir es que se desequilibre en ninguna dirección, aumentando excesivamente el peso de una modalidad impositiva sobre otras".
En ese sentido, llevó tranquilidad a las gremiales al señalar a El País que "no hay razones para temer que haya intenciones de nuestra parte de cambiar de manera fundamental este equilibrio y esta distribución razonable sobre la modalidad de tributación del agro".
"Tenemos un esquema que consideramos que es adecuado", agregó.
ESTUDIOS POLÉMICOS. Según un informe elaborado por la Dirección de Estudios Agroeconómicos de la Asociación Rural (ARU) -cuyo resumen fue publicado por El País- si se tiene en cuenta que la mayor parte de la producción agropecuaria se comercializa en dólares, el cambio de criterio de ajuste de la contribución determina que los egresos por concepto de impuestos sobre el recurso tierra se incrementen en 68% en esa moneda, una vez descontados de los ingresos producto de la venta de la producción predial.
En términos de producto agropecuario, en el informe se indica que el sector ganadero necesita de tres novillos gordos de 450 kilos para cubrir el costo de la contribución inmobiliaria de 100 hectáreas.
De acuerdo a este informe, y tomando en cuenta los resultados del Monitoreo de Empresas Ganaderas del Instituto Plan Agropecuario (carpetas verdes), la ARU entiende que para el caso de las empresas de ciclo completo la incidencia del incremento del tributo en el ingreso de capital implicaría un deterioro del 8%, por lo que pasaría de US$ 24 a US$ 22 promedio por hectárea.
Por su parte, el Ministerio de Economía cuando era encabezado por Álvaro García también elaboró un informe respecto al cambio de criterio.
"Se está trabajando en la elaboración de una nueva metodología a los efectos de realizar un nuevo catastro de los inmuebles rurales. Hasta tanto la misma se encuentre disponible, se estima conveniente que los sucesivos ajustes se aproximen de la mejor manera a lo que pueden ser los valores reales, mediante la aplicación de índices representativos de valores y precios", se justificaba.
Es que los ajustes previos "no han permitido reflejar la verdadera evolución de la base imponible de la contribución inmobiliaria rural", se agregaba.
También recordaba que "el Congreso Nacional de Intendentes ha manifestado su opinión favorable a `(...) que se realice una corrección que tome en cuenta valores promedio más cercanos a los valores de mercado, sin pretender llegar ni por asomo a ese valor real…`". Por tanto se consideraron "índices representativos", se agregó.
Por hectárea se pagaba $ 46 anual
Hasta la modificación, "un campo de 2.000 hectáreas (ha.), y en caso de corresponder el descuento por buen pagador y por pago en fecha, estaría pagando alrededor de $ 90.000 por año", ejemplificaba el informe del Ministerio de Economía y Finanzas de diciembre pasado.
"Este monto significa que paga $ 46 por ha por año, comparándolo con el valor de un paquete de cigarrillos ($ 58, al 30 de diciembre pasado cuando se elaboró el informe) significa que por año y por cada ha. en propiedad, paga menos que lo que, de hacerlo, se `fumaría` en un día".
En ese momento, las gremiales argumentaban que con el ajuste realizado, la Contribución Inmobiliaria Rural se convertía en un tributo "expropiatorio".
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.