Pese a que el Banco Central (BCU) redujo su tasa de interés de referencia -Tasa de Política Monetaria (TPM)- en 1,75 puntos porcentuales el 21 de diciembre pasado, los tipos de interés que paga por las Letras de Regulación Monetaria a diferentes plazo no se redujeron de la misma manera (ver gráfico).
"Las tasas en pesos a lo largo de la curva bajaron mucho menos. Uno podría esperar que la curva se desplace en la misma magnitud hacia abajo", dijo el director de Deloitte, Pablo Rosselli, consultado por El País.
El BCU bajó fuertemente la TPM de 8% a 6,25%, pero las tasas de las Letras no siguieron esa línea. Por ejemplo, una Letra a un plazo de entre 80 y 90 días pagaba 8,25% a fines de noviembre, pero en la licitación del 3 de marzo pagaba 8,50%, en la del 9 de febrero 8,28% y en la del 21 de enero 8,16%.
Eso significa que el BCU pagaba prácticamente lo mismo que antes de bajar la TPM para retirar pesos del mercado.
"Una explicación podría ser que los agentes tienen poca credibilidad sobre la sostenibilidad en el tiempo -por ejemplo un año- de la TPM a 6,25%", comentó Rosselli.
Otro motivo complementario es que "es un mercado segmentado donde hay pocos jugadores. En la medida que el BCU viene haciendo fuertes compras de dólares y tiene que colocar Letras para retirar los pesos que vuelca, al haber pocos jugadores hacen que las tasas no bajen tanto", agregó.
Para Rafael Mantero, analista de CPA Ferrere, "puede suceder que los bancos y las AFAP tengan preferencia por colocaciones más líquidas en plazos cortos que más largos". Eso lleva a que "el mercado no tenga tanta profundidad" y como a los agentes no les convence el plazo, "piden tasas más altas", dijo consultado por El País.
Agregó que se suma "la incertidumbre por el tipo de cambio", si bien evaluó que "la peor parte de la apreciación del peso ha quedado atrás".
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