El movimiento católico progresista alemán "Iniciativa Iglesia desde abajo" (IKvu) pidió la renuncia del papa Benedicto XVI debido al caso de abusos sexuales surgido en Alemania.
"Sería un gesto purificador si Ratzinger dijera: ´Soy un obstáculo a la purificación de la Iglesia. Renuncio", sostuvo el director del movimiento, Bernd Goehrig, reportó hoy el diario alemán Financial Times Deutschland (Ftd).
El escándalo "afecta a la gente sea o no católica", afirmó Dirk Taenzler, dirigente de la Federación de Jóvenes Católicos Alemanes (BDKJ), en declaraciones al periódico Zeitung Daily. "El Santo Padre debería pronunciarse al respecto", agregó.
Instituciones católicas alemanas de enseñanza son objeto desde enero de diversas acusaciones de abuso sexual de menores en las décadas pasadas, que afectaron incluso al coro de los niños cantores de Ratisbona, dirigido durante 30 años por el hermano del papa, el también sacerdote Georg Ratzinger.
Christian Weisner, del movimiento Somos la Iglesia, sostuvo, por su parte, que Benedicto XVI "no se ha dado cuenta todavía de la dimensión de las repercusiones" del escándalo.
El reciente comunicado de El Vaticano afirmando que se trata de una campaña para atacar al papa "es la peor estrategia de comunicación posible", dijo Weisner en declaraciones al diario regional de Munich TZ.
"Muchos católicos que son fieles a la Iglesia lamentan el hecho de que Benedicto XVI no haya expresado ni una simple palabra de simpatía", agregó.
"La credibilidad de la Iglesia está gravemente comprometida", afirmó en la cadena pública de televisión ZDF el vicepresidente del parlamento alemán, Wolfgang Thierse, como miembro del comité central de los católicos alemanes, que representa los intereses de los católicos en la sociedad.
"La consternación de los creyentes es enorme", agregó, declarándose favorable a que se abra el debate sobre el celibato obligatorio para los sacerdotes.
Según el dirigente, "la Iglesia debe ser más honrada y más severa con ella misma y ésto vale también para el papa", cuestionado el viernes por haber alojado en 1980 a un cura sospechoso de pedofilia, cuando dirigía el arzobispado de Munich (sur de Alemania).
Thierse estimó "que un trabajo de explicación sincera y una discusión sobre las consecuencias" de estos casos de abuso sexual valían más para las víctimas que las indemnizaciones financieras.
"No estoy seguro que indemnizaciones materiales sean determinantes, dijo, yo creo que se ayuda más a las víctimas tratando mucho más abiertamente esos crímenes".
Thierse indicó que actualmente no tenía conocimiento de ningún "retiro de inscripciones en las escuelas católicas de Berlín", pero hizo notar que las mismas sólo se mantendrán "estables si Iglesia católica hace un trabajo de explicación sincero".
AFP
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