BANGKOK | AFP
Decenas de miles de "camisas rojas", partidarios del ex premier en exilio Thaksin Shinawatra, lanzaron ayer un ultimátum al gobierno tailandés, exigiendo su caída, y prometieron marchar hoy hacia el campo militar donde están las autoridades.
Los organizadores afirman que más de 100.000 personas llegaron del Norte y del noreste del país, bastión de los partidarios de Thaksin, para denunciar la confiscación del poder por las elites de Bangkok. Por su parte, la policía estimaba en 86.000 el número de manifestantes.
Una abigarrada multitud de obreros y sobre todo de campesinos vestidos de rojo avanzó hacia la capital en camiones y ómnibus. Otros desembarcaron de pequeños barcos en los muelles del río Chao Phraya, en pleno centro de la ciudad.
La última manifestación, en abril de 2009, dejó dos muertos y un centenar de heridos. Sin embargo, no se notaba ninguna tensión ayer. La manifestación estaba encuadrada por unos 6.300 miembros de la fuerzas del orden, en el marco de una amplia movilización de un total de 50.000 soldados, policías y civiles.
Los "rojos" endurecieron no obstante su discurso, lanzando un ultimátum al gobierno de Abhisit Vejjajiva, indicando que marcharán hoy hacia la base militar donde el gobierno instaló un cuartel general de crisis, a unos 20 km del centro.
"Iremos a escuchar la respuesta del gobierno en el 11º regimiento de infantería, donde está instalado. Si se niegan a responder a nuestras reivindicaciones, anunciaremos la próxima etapa", advirtieron.
La manifestación se produce dos semanas después de la confiscación de más de la mitad de la fortuna de Thaksin, considerado culpable de abuso de poder y de conflicto de intereses cuando dirigía el país.
Las elites de la capital, sobre todo los "camisas amarillas" monarquistas, le reprochan su populismo, sus negocios y la amenaza que, según ellos, representa para la monarquía.
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