FEDERICO CASTILLO
El diagnostico precoz y tratamiento de la depresión será una nueva meta asistencial para este semestre. Se capacitarán a médicos y funcionarios para un abordaje integral. Psiquiatras y psicólogos aseguran que la salud mental es un derecho.
Así como el anterior gobierno puso el foco en los controles de las mujeres embarazadas y de los niños recién nacidos, las nuevas autoridades del Ministerio de Salud están dispuestas a atacar posibles problemas sanitarios desde la raíz. Con la detección y abordaje de personas depresivas se pretende trancar una compleja cadena de enfermedades.
El director de Salud Mental de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), Lizardo Valdez, confirmó a El País que el tratamiento de la depresión será una de las metas asistenciales propuestas para el primer semestre del año desde el Ministerio de Salud Pública (MSP), tanto para las mutualistas como para los hospitales públicos.
Valdez adelantó que en ASSE se realizarán videoconferencias para todos los equipos de salud del interior para empezar a discutir el tema. También habrá talleres que servirán "para ir formando al médico general, al pediatra, pero también a los funcionarios para poder generar un diagnóstico precoz de determinadas situaciones y una intervención oportuna que permita evitar situaciones que después puedan transformarse en mucho más complejas".
Aseguró que en los hospitales de ASSE habrá que tener "creatividad" para encontrar la fórmula que permita el tratamiento de los usuarios y no descartó convenios con instituciones privadas.
Desde el mutualismo, fuentes consultadas por El País se manifestaron de acuerdo con la propuesta, pero prefieren aguardar a saber cómo se reglamentará y financiará esta nueva prestación. Una consulta particular sale $ 800. El ministro de Salud, Daniel Olesker, señaló que se buscará un mecanismo de copagos para acceder a una terapia.
Valdez aclaró que se debe evitar, en este tipo de consultas, caer en dos extremos negativos: el subdiagnóstico y el sobrediagnóstico, sobre todo en este último.
"Evitar que a propósito de dos o tres síntomas se diga que hay una enfermedad. Con la difusión de opiniones pseudo científicas corremos el riesgo de caer en cierta cosa novelera", señaló y recordó que hubo momentos en que "parecía que los ataques de pánico estaba en todos lados. Y después aparecieron los bipolares y todo el mundo era bipolar. Hay que tener cuidado", alertó.
Destacó que la parte de formación tiene que ser muy adecuada para que la persona sepa cuándo se está frente a un caso de depresión y subrayó que "no psiquiatriza todo o se psicologiza todo".
Derecho. Para la presidenta de la Asociación Uruguaya de Psicoterapia Psicoanalítica, Violeta García, el incluir la psicoterapia como una prestación más constituye "un avance muy importante", pues así se la reconoce como un "derecho de los usuarios".
Agregó que desde el punto de vista económico también es importante aprovechar esta herramienta, ya que se ha advertido que al mejorar la calidad de vida, con salud mental, se disminuye la vulnerabilidad de las personas. "Porque las enfermedades mentales son tan invalidantes como las otras y la persona es propensa a enfermarse más", concluyó.
Buscar el tiempo de consulta adecuado
Ya se sabe que diez minutos para una consulta médica no es un tiempo razonable para poder establecer un vínculo entre el profesional y el paciente. De hecho, la posibilidad de ampliar los tiempos de la consulta será una de las reivindicaciones del gremio médico en esta nueva administración. La posibilidad de incluir a la psicoterapia como una prestación más del sistema de salud obliga a repensar los tiempos de la consulta. "Diez minutos ni siquiera es adecuado para una consulta normal. No sé cómo se piensa regular esto. Pero hay que estudiar bien la fórmula por la cual si el usuario tiene derecho a esta prestación, que tenga entonces derecho a que la consulta se realice en la forma más adecuada", dijo a El País la presidenta de la Asociación Uruguaya de Psicoterapia Psicoanalítica, Violeta García.
Por otra parte, el director de Salud Mental de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), Lizardo Valdez, opinó que si bien al principio puede existir una gran demanda y expectativa para acceder a esta prestación, la experiencia le indica que "después eso termina autorregulándose".
Valdez es consciente que hay muchas personas que desean acceder a una terapia, pero que también hay otras que prefieren "no pensar" en los problemas que tienen.
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