DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
Para el presidente Barack Obama, una reforma migratoria amplia sigue siendo una prioridad de su administración, aunque "no ve claro el panorama político para aprobarla en el correr de 2010".
En dos reuniones que mantuvo el jueves pasado en la Casa Blanca con dirigentes de movimientos activistas de inmigrantes y luego con congresistas, puso de manifiesto su inquietud para que, de acuerdo con el Parlamento, se tramite una ley que regularice la situación de 12 millones de indocumentados, entre ellos, más de 35 mil uruguayos, que viven ilegalmente en el país.
"No es una tarea fácil, está entre los temas fundamentales del gobierno, aunque no entre los inmediatos. El presidente conoce perfectamente las dificultades que existen para poner sobre la mesa, otro tema, como el del Seguro de Salud, que divide a los americanos. Y que se suma a la crisis del empleo y a la incertidumbre que despierta en los congresistas fijar posición cuando en noviembre se realizan las elecciones legislativas de mitad de período, que renuevan la Cámara de Diputados y un tercio del Senado", señaló a la prensa, hace escasas horas, un alto vocero del gobierno.
Se estima que existen más de 60 millones de extranjeros residentes en Estados Unidos; uno de cada cinco de los 307 millones de habitantes del país es inmigrante. La última cifra oficial, proporcionada por la Oficina del Censo en 2002 los ubicaba en 56 millones. Un estimado aproximado, no exacto, indica que viven en diferentes estados 70 mil uruguayos, de los cuales el 50%, como se señaló, carece de documentos e ingresó con visa de turista y no regresó en los plazos autorizados.
En la actualidad, las colectividades activistas de inmigrantes y los antiinmigrantes han agudizado sus viejas diferencias impulsados por la crisis económica. Los primeros llegarán en señal de protesta a Washington (los organizadores estiman reunir a más de 100 mil personas) el 21 de marzo. Simultáneamente, se están llevando a cabo actos públicos de los antiinmigrantes, liderados por el movimiento de superioridad blanca, hasta ahora no más de 300 a 400 agitadores, pero que programan contra una posible ley una asamblea gigantesca de protesta, según los organizadores, frente a la Alcaldía de Los Ángeles.
Los inmigrantes apuntan ahora contra los congresistas y la Casa Blanca, sostienen que el presidente Barack Obama no ha cumplido las promesas de la campaña electoral y lo acusan de "falta de liderazgo".
El presidente, para aplacar los ánimos de los latinos, los más inquietos, programó las reuniones del jueves con directivos de "Reforma por America" y con los senadores Charles Schumer (demócrata por Nueva York) y Lindsey Graham (republicano por Carolina del Sur), con el fin de ir preparando una propuesta bipartidista de reforma inmigratoria para ser elevada al Congreso en los plazos más rápidos posibles.
Pero la Casa Blanca reconoció que, a esta altura del mandato, no cuenta con los votos necesarios para aprobar una iniciativa de ese tipo y que son fuertes las presiones de los grupos antiinmigrantes que alegan que la legalización de los 12 millones de indocumentados ayudaría a incremente el desempleo, situado en 9,7% de la fuerza laboral del país.
Voceros de los congresistas demócratas han señalado que se manejan bases para un proyecto de ley, bastante más flexible del que no se aprobó, pero llegó hasta las instancias finales en el periodo de la presidencia de George W. Bush, redactado por el senador y ex candidato a la presidente republicana, John McCain y el fallecido senador demócrata, Edward Kennedy.
Entre los aspectos principales que están a estudio de de las bancadas Congreso se pueden señalar, los siguientes:
1) El inmigrante debe probar que cuenta con empleo :
2) Se requerirá que hable inglés o demuestre disposición para aprenderlo:
3) Aceptar someterse a un sistema biométrico de control de identidad:
4) Deben aceptar registrarse con huellas digitales :
5) Se dará prioridad a aquellos que abran las puertas a la reunificación familiar con inmigrantes legalizados.
6) Que promueva la integración al país del talento extranjero:
7) Crear un método que regule el flujo futuro de inmigrantes:
8) Los ilegales que busquen la regularización de su situación deberán contar con el aval del empresario o patrón que los emplea.
9) Pagarán US$ 500 para cumplir gastos de la aplicación.
10) Tendrán que cumplir con el impuesto a la renta y un recargo del 5% durante los 5 años siguientes.
11) Se intensificarán los controles fronterizos.
12) No se admitirá la tramitación de ningún indocumentado que cuente con antecedentes penales.
La cifra
35.000 Son los uruguayos que residen ilegalmente en los Estados Unidos. Ingresaron con visa de turista y no regresaron nunca.
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