PABLO ANTÚNEZ
Los campos están como nunca, tapados de pasto y eso se traduce en el estado corporal de los vientres que no sólo mejoraron, sino que ya están mostrando muy buenas preñeces.
Lo que el clima quitó con una mano, parece otorgarla con la otra. Por el momento, los índices de gestación en el ganado soltero (menores de dos años) son muy buenos, igual que en vacas falladas, pero esta es la categoría más fácil de preñar.
A nivel de rodeos de cría, aún no existen datos suficientes emanados de las ecografías y será necesario esperar hasta mediados del mes que viene para sacar conclusiones más firmes.
Sin embargo, hay dos indicadores que posibilitan llegar a la conclusión primaria de que se contará con una buena parición, que seguramente estará por encima de las cifras promedio de años anteriores. En el 2009, debido a la sequía, el promedio de gestación en el rodeo bovino fue de 64,3%, mientras que en el 2008 se había llegado al 77,7% (datos de la Encuesta Preñeces de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias y el INIA).
Los diagnósticos de actividad ovárica realizados por los veterinarios mediante ecografías durante el servicio de las vacas paridas, muestran que el ganado estaba ciclando (las vacas presentan celo regular cada 21 días). "Nos encontramos con que hay mucho ganado parido que está ciclando y las vaquillonas que comenzaron medio mal, debido a una pubertad bastante mala (las agarró la sequía en esa etapa), ya se preñaron durante los servicios de enero", le confirmó a El País Santiago Bordaberry, veterinario de libre ejercicio que trabaja con rodeos de Durazno, Tacuarembó, Salto y otros departamentos.
Las vacas que parieron lo hicieron tempranamente y hoy están con una buena condición corporal, lo que les permite entrar en celo regularmente (existen diversos trabajos científicos que prueban la relación entre la condición corporal del ganado y el celo regular).
Para Bordaberry, la alta proporción de vacas falladas y de ganado soltero que hay en los rodeos facilitará las preñeces y elevará los promedios. Por eso, el profesional estimó que "los pronósticos son muy buenos".
Más allá de las mediciones de actividad ovárica, los toros están saliendo flacos de los rodeos, hay muchos toros lesionados y eso es sinónimo de una buena temporada de monta. "Hubo gente que, el año pasado, se largó a dejar los toros hasta mediados de marzo, estiró los servicios y aún en esos casos de ganados paridos tarde, nos encontramos con vacas con buena condición corporal", aseguró Bordaberry a El País.
REALIDAD. La presentación de un ciclo estral al máximo y la recuperación de la condición corporal, parece ser un común denominador a nivel del rodeo bovino de todo el país, aún en aquellas zonas castigadas por la sequía, como es el caso de Lavalleja, donde el año pasado se registraron los peores diagnósticos de gestación (el promedio fue de 64,3%).
"Los ganados respondieron bien a los servicios", aseguró Gabriel García Pintos a El País, veterinario privado que, al igual que Bordabarry, participa anualmente en el Taller de Diagnóstico de Gestación que organiza el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
Fue tan buena la respuesta al pasto en los ganados de cría que, según este profesional y otros consultados, casi no se hizo destete precoz.
"Hubo rodeos de cría en los que teníamos reservado aplicar esta técnica, porque no habían recuperado el estado corporal y no entrarían en celo. De cada 10 rodeos en los que teníamos pensado hacerlo, apenas lo hicimos en 1. En el resto no fue necesario", aclaró García Pintos.
Este profesional no es partidario de alargar más los entores y recomienda a los productores que asesora sacar los toros, porque ya se ve muy poca vaca en celo.
ASEGURADO. Mientras tanto, los monitoreos primarios de los servicios, también le permiten al doctor Pablo Mariño, asegurar que "los terneros van a estar". A la fecha cuenta con 1.300 datos, cuando en la zafra recoge algo más de 20.000; por ahora, el 40,75% de la muestra pertenece a vacas de cría y el 7,26% son vacas con cría y "solteras" y ese es un común denominador con otras zonas.
"Las preñeces no serán malas debido al alto porcentaje de vacas en celo que se vieron en enero y febrero, producto de la bonanza de las pasturas que provocó la lluvia. A eso se suma una cantidad de toros fundidos o lesionados, principalmente con hematoma de pene, producto de haber cubierto muchos vientres", adelantó el profesional a El País.
Desde su punto de vista, serán preñeces tardías y existirá "una gran cola de parición que repercutirá en el próximo entore".
Hay más parásitos
La abundancia de pasto generó que las vacas produjeran mucha leche, entraran en celo y criaran bien a sus terneros. Ahora la preocupación de los veterinarios, especialmente en algunas zonas, se centra en que se nota que hay carencias de sal y muchos parásitos. "Encontramos ganados que comen piedra y huesos y eso es sinónimo de carencia de sal. Por otro lado, la carga parasitaria creció muchísimo", sostuvo García Pintos.
Su afirmación se basa en los testeos parasitarios realizados y en la detección de abundantes saguaipé (faciola hepática) a nivel de los ganados enviados a faena. "Es preocupante que los ganados entren al invierno con altas cargas parasitarias, porque perderán kilos adicionales". Por eso aseguró que "la pelota para evitar pérdidas innecesarias sigue estando en la cancha del productor ganadero. "No se puede descuidar la sanidad del rodeo por ahorrarse unos centavos y menos con los precios firmes que tiene el sector".
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