CANELONES | PATRICIA MANGO
Tres jovencitos de 13, 15 y 16 años rapiñaron una pizzería en El Pinar y emprendieron una huida que incluyó varios disparos de arma de fuego. Hay un herido de bala aunque está fuera de peligro. El trío había consumado ya cinco atracos.
Damnificados y clientes de la pizzería los persiguieron y lograron capturar a uno. Dos policías que vieron el tumulto, pudieron detener al otro cuando le apuntaba por la espalda a un uniformado.
Este es, al menos, el quinto copamiento que cometen desde los primeros días de marzo en adelante. El más chico estaba prófugo ayer. Los otros dos y los damnificados junto con los testigos declaran hoy en el juzgado de Ciudad de la Costa.
El robo que puso punto final a la carrera del trío de menores ocurrió en calle Horacio García Lagos y Transversal, en la zona de El Pinar. Allí funciona un comercio con pizzería que tenía, al menos, media docena de clientes. Sobre la 21 horas del viernes ingresaron los tres menores que obligaron, mediante amenazas con un revólver calibre 38, a todos a acostarse en el piso boca abajo.
Por esos medios se hicieron de $ 10.000 y de un monto idéntico en tarjetas para celulares, tres teléfonos móviles de los clientes y golosinas.
En ese momento ingresó un repartidor, ajeno a lo que sucedía. El que estaba armado le quiso sacar la llave de la moto de los repartos pero el hombre se negó. Enojado, el jovencito disparó tres veces. Uno de los disparos hirió en la ceja a uno de los clientes.
Tras esto, huyeron rápidamente en la moto de la pizzería y en otra en la que habían arribado los tres juntos. Dueños del comercio y clientes salieron detrás de la banda, en una camioneta y un automóvil. En el semáforo de Márquez Castro y Avenida Giannattasio encontraron la moto en la que iban dos de los infractores. En ese momento, se les apagó. Entre todos, lograron atrapar a uno, tras correrlo 50 metros.
Un ómnibus pasaba en ese momento y dos policías -una mujer y un hombre- que iban en él, se dieron cuenta de que algo sucedía y pidieron parada con urgencia. Cuando el policía caminaba rumbo al tumulto, su compañera alcanzó a ver al otro menor con el arma en alto y gritó para alertar al efectivo. Cuando este se dio vuelta, le dio tres veces la voz de alto. Por fin el jovencito dejó el arma y se entregó. El revólver, señalaron fuentes consultadas, tenía cinco proyectiles percutados, se sabe que tres fueron disparados durante el atraco, pero se ignoraba anoche dónde impactaron las restantes dos balas.
Tras la detención de ambos se pudo establecer que son autores de al menos cinco rapiñas. Ellos asumen haber cometido las que los tienen como protagonistas en las filmaciones. Se trata las efectuadas contra un local de recarga de supergás, un supermercado, una estación de servicio de San José de Carrasco y un supermercado de Shangrilá.
De acuerdo con los informantes, el cliente herido se encontraba ayer fuera de peligro, pero continuaba internado en el Hospital Pasteur. Hoy, tanto damnificados como menores concurren todos a declarar a partir de la hora 9 al Juzgado Letrado de Ciudad de la Costa.
Del adolescente prófugo se sabe que es hermano del mayor de la banda. Ambos, se vinieron desde Artigas con su familia -integrada por cuatro hermanos más, la madre y el padrastro- y ya han tenido problemas de conducta. Incluso, uno de ellos estuvo internado en un hogar del Instituto del Niño y el Adolescente como infractor.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.