Javier García
La gran noticia del miércoles próximo será la inauguración parcial del CUDIM, el Centro Uruguayo de Imagenología Molecular, que alojará la tecnología PET. Esta técnica será una herramienta muy importante en la lucha contra el Cáncer.
Hace ya un año que se podría haber dispuesto de este avance en Uruguay, si en el medio no se hubiera cruzado un fanatismo ideológico que prohibió la instalación de esta técnica en el mutualismo. El anterior gobierno dispuso que el PET debía entrar por el Estado. Durante este año los pacientes con cáncer que disponían de tres mil dólares para viajar a Brasil, Argentina, o Estados Unidos accedían al PET, mientras quienes no podían, la inmensa mayoría, quedaban aquí sin posibilidades. El maniqueísmo ideológico triunfaba y con él, el cáncer. Se perdió un año, no sabemos cuántas vidas.
El miércoles se dará apertura parcial a este instituto estatal, lo que es una muy buena noticia. Salvado este preconcepto ideológico e inaugurado el centro público debería inmediatamente autorizarse su existencia a nivel mutual, ya que según las propias autoridades del CUDIM, este centro atenderá la demanda de 500.000 uruguayos, que es su capacidad operativa. Como en Uruguay somos casi tres millones y medio es necesario disponer de otros centros que cubran a toda la población.
La existencia de una técnica dispara su demanda. Sería criminal, una vez más, negar esta posibilidad por el simple hecho de no tener capacidad instalada. ¿Quién se va a hacer responsable de decir que no ahora? El gobierno de Mujica impulsará la asociación de capitales públicos y privados en áreas vinculadas a la infraestructura y hasta en las cárceles. Esto último era el ejemplo paradigmático del neoliberalismo: los privados administrando penitenciarías. Ya no quedan tabúes. Se informó también que la Policía de Florida acordó con las autoridades de la enseñanza que participará en la investigación de las ausencias de estudiantes en los liceos, medida que merecería un análisis detenido, dándole a la Policía una función que parece exceder el ámbito de sus competencias introduciéndolos en un límite que podría violentar la intimidad de las familias. Es como si a los Asistentes Sociales se les diera la función de perseguir a los delincuentes. Esto abre muchas dudas.
Siendo tan creativo el gobierno, y tan excesivamente pragmático en estos primeros días, debería extender esta voluntad asociativa entre lo público y lo privado también a la inversión en salud. No se puede ser mixto en materia económica para unos casos y estatista para otros, como la salud, a no ser que se quiera erigir feudos económicos o espacios de poder para algunos compañeros de partido.
¡Qué contraste! Mientras el miércoles se abren las puertas de un gran avance científico en un gobierno dirigido por un ex guerrillero, la juventud del MPP, informa "Búsqueda", cantaba días atrás en un campamento en Punta Ballena (¡paraje revolucionario si los hay!): "Con los cascos de los soldados vamo a hacer un cenicero, pa que apaguen sus cigarros los comandos guerrilleros".
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