PABLO ANTÚNEZ
La Unión Europea revisará en abril el Programa Nacional de Residuos Biológicos que busca detectar la presencia de sustancias prohibidas sobre la carne, miel y otros productos exportados al viejo continente.
Desde el año 2004 la Dirección General de Sanidad y Protección de los Consumidores de la Unión Europea (DG- Sanco) no revisa los documentos del Programa Nacional de Residuos Biológicos que se aplica en suelo uruguayo.
Esta herramienta que utiliza la Dirección de Laboratorio Veterinario "Miguel C. Rubino" (Dilave)- dependencia del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca-, inspecciona las muestras de carne, miel y otros productos, recogidas al azar, buscando la presencia de residuos prohibidos por los europeos y otros mercados, como ser promotores de crecimiento hormonales (en Uruguay prohibidos por Ley) o incluso antibióticos.
Una sola muestra positiva que se encuentre, puede llegar a cerrar un mercado y costará volver a abrirlo.
La Unión Europea es uno de los mayores importadores de carne bovina y el principal destino para los cortes ovinos, en ambos casos sin hueso y con maduración. Por eso, esta nueva auditoría de la UE concentra la atención de la cadena cárnica local.
La visita de los inspectores comunitarios abarcará desde el próximo 17 de abril hasta el 5 de mayo. "El cometido es revisar que Uruguay está cumpliendo con los controles que piden todos los años", explicó a El País Francisco Muzio, director general de los Servicios Ganaderos de Uruguay.
La agenda tentativa, que como siempre es abierta y puede ser modificada por los inspectores cuando lleguen a suelo uruguayo, incluirá visitas a la Dirección de Laboratorio Veterinario del MGAP para revisar la documentación de los análisis que a diario se practican sobre carne y miel, llegarán a varias oficinas departamentales de los Servicios Ganaderos, a establecimientos productores de ganado ovino y bovino, así como a plantas frigoríficas. No se dejarán de lado las plantas de extracción de miel, ya que hay varios países de la Unión Europea que son fuertes importadores de miel.
También se incluirán farmacias veterinarias, para comprobar que esos productos con uso prohibido en el viejo continente, no se utilizan sobre los animales en la ganadería de carne y leche que practica Uruguay.
La SG-Sanco recientemente finalizó su auditoría sanitaria en Brasil, aceptando los avances generados en ese país en la lucha contra la fiebre aftosa y otras enfermedades que son nocivas para el comercio de carne, animales y subproductos del mismo origen.
MÉXICO. Mientras tanto, el lunes 22 arribaría al país la misión mexicana tendiente a verificar la información sanitaria enviada por Uruguay y su trabajo durará una semana.
El gobierno uruguayo está haciendo una fuerte presión para que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de México reconozca como plantas frigoríficas habilitadas a varias de las que hoy están faenando bovinos para exportar su carne a México. En ese listado, hay empresas que también faenan ovinos y de aprobarse, una vez habilitado el mercado, rápidamente, se podría comenzar a exportar. De lo contrario habrá otra misión.
La ventaja es que, a diferencia de la Unión Europea -el mayor importador de carne ovina uruguaya- los mexicanos no imponen cuotas.
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