En el Penal de Libertad un recluso mató a otro en el patio de recreo. En la cárcel de Treinta y Tres un interno hirió a un guardia y en la cárcel de Melo los policías reclaman medidas por graves problemas de seguridad.
El hecho más grave ocurrió ayer en el Penal de Libertad. Allí, según la información brindada por el Ministerio del Interior, cuando el recluso Jhonatan Nelson Mansilla Rodríguez ingresaba al patio de recreo del sector F del penal fue apuñalado por la espalda por otro interno. La herida inferida con un corte de fabricación carcelaria le alcanzó en los pulmones y fue de tal gravedad que determinó su deceso.
De manera complementaria, fuentes ministeriales señalaron que Mansilla Rodríguez cumplía condena por un delito de homicidio, en tanto que el agresor lo hacía por rapiña. Las autoridades del penal abrieron una investigación y dieron intervención a la Justicia.
Entre tanto, en Treinta y Tres un preso que reclamaba conocer su situación procesal provocó un desorden en la cárcel departamental, que terminó con un efectivo policial lesionado.
En un forcejeo, tratando de controlar la situación, el guardia recibió una herida cortopunzante de unos cuatro centímetros en un brazo, inferida con un corte de fabricación casera. El preso, único protagonista de los desmanes, fue aislado y se radicó la denuncia correspondiente por parte del efectivo ante la Justicia, indicaron fuentes policiales.
RECLAMOS. El sindicato policial de Cerro Largo, en tanto, recibió denuncias por parte funcionarios policiales delegados a la tarea de custodia en el Establecimiento Carcelario de Conventos sobre problemas de seguridad e higiene laboral.
El primer punto es el transporte hacia la Cárcel. El integrante de la Asociación de funcionarios Policiales Richard Ferreira sostuvo que "el vehículo donde se transporta a los policías que prestan servicios en el establecimiento, distante a 9 kilómetros de la planta urbana, carece de asientos y cinturones de seguridad en la parte posterior". Contó que originalmente los tenía pero fueron sustraídos a fin de permitir el transporte de cargas. "La puerta trasera esta atada con alambre y en más de una oportunidad se ha abierto por que se desata; esto ha determinado una división interna ya que se discrimina al personal por grados: mientras los encargados de turno y superiores son trasladados en la cabina con las comodidades del caso, el personal subalterno viaja en la parte trasera en condiciones deplorables y peligrosas", sostuvo Ferreira.
El dirigente agregó que el establecimiento tampoco cuenta con condiciones de higiene mínima para los efectivos.
Por otra parte, en la denuncia de la Asociación de Funcionarios Policiales de Cerro Largo aparecen además otros hechos que ellos consideran irregulares. "Las garitas generalmente no cuentan con luz, el acceso a las garitas en los días de lluvias se torna casi imposible pasar las 8 horas de guardia sin embarrarse". Se almacena basura hasta por tres días en proximidades de los puestos de guardia, lugar donde es clasificada en orgánica e inorgánica lo que causa olor nauseabundo, que por días se debe soportar. "La basura es llevada a la chacra policial para alimentar a los cerdos que son no se sabe de quien" dijo Ferreira. Es de significar que toda esta situación el gremio la ha venido denunciada desde el año 2006 a las autoridades y según dicen "el ministerio no ha tomado medidas determinantes. El Jefe de Policía de Cerro Largo, por su parte, prefirió no hacer comentarios sobre el tema al ser consultado. "Es un asunto del gremio del que no tengo porque emitir opinión", sostuvo.
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