SEBASTIÁN CABRERA
"Cuando mi hija me pregunte qué hice hoy le voy a contestar: cuarto intermedio", admitía anoche a las risas el diputado nacionalista Jorge Gandini cuando se retiraba del Palacio Legislativo, tras una larga jornada donde los cuatro partidos políticos acordaron fijar por ley los distritos electorales donde funcionarán 89 alcaldías.
Tras cinco cuartos intermedios y casi seis horas de espera, los legisladores ajustaron la redacción al proyecto, que bajó de 91 a 89 la cantidad de alcaldías. Se eliminaron municipios en pequeñas localidades de Rivera: Las Flores y Lapuente.
En los hechos, se trató del primer acuerdo político de la legislatura en un tema en el que a priori el Partido Nacional iba a votar en contra. La Asamblea General había sido convocada a la hora 14 para considerar un mensaje del gobierno que designaba alcaldías en tres departamentos donde las juntas departamentales no lo habían hecho y corregía los límites de alcaldías en ocho departamentos.
Un par de horas antes, la Agrupación Parlamentaria blanca -con el senador Jorge Larrañaga como flamante presidente- acordó que no votaría ese mensaje, por considerar inconstitucional que la Asamblea General se pronuncie sobre circunscripciones electorales y sobre diferencias entre Ejecutivo e intendencias, sin una ley. El diputado Pablo Abdala recordó que el artículo 288 de la Constitución dice que "la ley determinará las condiciones para la creación de las juntas locales y sus atribuciones". Abdala mencionó que se trataba de un problema institucional y sugirió que se apruebe una ley.
Ni bien se inició la Asamblea General, Larrañaga pidió la palabra y propuso al oficialismo una ley que recoja el mensaje del gobierno, con algunos ajustes. El senador sugirió votar el proyecto en las dos cámaras en 48 horas. Se trató de un "gesto político" para buscar el entendimiento entre los partidos y darle "fuerza" de ley a la delimitación de las alcaldías.
NEGOCIACIÓN. "¿Dónde está mi cuadro?", preguntaba Larrañaga a los gritos a la hora 15 en la puerta de la sala donde se reunirían los delegados partidarios. "Mucho más bravo que tropear chanchos es tropear gente, y peor si son dirigentes blancos", bromeó el senador nacionalista, que estrenaba su cargo de presidente de la agrupación. "Qué debut", apuntó Abdala, parado a su lado. Es que los blancos habían logrado convertir un tema de conflicto en un acuerdo de los partidos.
Pero cuando se miró al detalle la redacción del proyecto de ley hubo nuevas diferencias. Los blancos y colorados querían incluir un artículo para dejar en claro que la jurisdicción de los alcaldes es "urbana y suburbana", dejando afuera las zonas rurales, como lo establece la Constitución para las autoridades locales.
Pero el Frente no aprobó ese artículo. "Es inllevable, deja afuera buena parte de Montevideo", indicó la diputada socialista Daisy Tourné. La izquierda entiende que, con esa mención, se le daría impulso a un recurso presentado por el Partido Colorado ante la Cámara de Representantes para anular el decreto que creó las alcaldías en Montevideo, donde se incluyeron zonas rurales.
El proyecto fue votado anoche por la Cámara de Diputados y esta tarde será sancionado por el Senado. El diputado blanco Sergio Botana advirtió que en las zonas rurales habrá conflictos entre los intendentes y los alcaldes respecto a las potestades de cada uno. El ex intendente blanco Carmelo Vidalín dijo que vota la ley por disciplina partidaria. "Hay muchas fallas, de esto nos vamos a arrepentir", indicó.
En tanto, la Corte Electoral -con votos de los ministros frenteamplistas y blancos- resolvió ayer que no habilitará el voto cruzado entre candidatos a intendente y a alcalde: sólo se podrá votar dentro de un mismo partido. También se definió que cada lista tenga una hoja de votación distinta por municipio o alcaldía. No se anulará el voto a intendente cuando esté en un sobre con una hoja de una alcaldía equivocada y sólo podrán registrar candidaturas a alcalde los partidos políticos y agrupaciones.
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