SANTIAGO | AFP, AP Y EL MERCURIO / GDA
Sebastián Piñera Echenique, el primer derechista en ser elegido presidente de Chile en 52 años, rompe con 20 años de gobierno de la Concertación y asume el desafío de mantener alto el listón que le deja Bachelet y reconstruir el país tras el sismo.
El presidente que asume hoy a las 12 horas en el Congreso de Valparaíso es el primero de derecha tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), cuando se formó la coalición de centro-izquierda que gobernó el país desde entonces.
En los últimos 20 años, siempre estuvo al frente de Chile alguna de las figuras de la Concertación, una unión de cuatro partidos que surgió en oposición a un régimen que buscaba eternizarse en el poder. Por medio de un plebiscito, la alianza -que originalmente reunió a 17 partidos políticos-, logró imponer la opción "No" con 56% contra la continuidad del dictador.
Un año más tarde, se desarrollaron elecciones generales y el 11 de marzo de 1990 asumió el poder el demócrata cristiano (DC) Patricio Aylwin, el primero de los cuatro gobernantes consecutivos de la Concertación, hoy integrada por la DC, el Partido Socialista, el Radical Social Demócrata y el Partido por la Democracia.
Desde esa fecha el bloque ganó todas las elecciones locales y logró posicionar a Chile como uno de los países de la región más estables política y económicamente.
Pero después de 20 años, comenzaron a aparecer algunos síntomas de desgaste en la Concertación, que tiene una fuerte división en su interior y estuvo marcada por la salida de históricas figuras, como son los senadores Adolfo Zaldívar o Fernando Flores, que formaron sus propios partidos políticos. Eso rompió el equilibrio de un sistema político donde la centro-izquierda y la derecha están prácticamente empatadas en el Congreso.
Y el desgaste terminó por pasarle electoralmente la cuenta al conglomerado en las últimas elecciones, cuando pese al respaldo que tiene la presidenta Michelle Bachelet, los votantes optaron por dar un giro a la derecha, de la mano del empresario Sebastián Piñera, un mul- timillonario que tiene una fortuna estimada en más de US$ 2.000 millones.
Uno de los grandes desafíos para el nuevo mandatario será reemplazar a Bachelet, que deja la vara muy alta: sale del poder con 84% de popularidad.
Habiendo asumido la presidencia en 2006 tras derrotar en las urnas al propio Piñera, Bachelet tuvo un comienzo lleno de tropiezos, con las protestas de los estudiantes de colegio -los llamados pingüinos por el color de sus uniformes-, que pusieron en jaque a su gobierno con su pedido por una mejor educación.
El asunto se complicó más para la presidenta que heredó el Transantiago, un sistema de transporte que fue muy caótico al principio de su gestión. En ese momento su imagen cayó a 35% -el peor registro en su mandato- pero reveló una faceta que luego le ayudó: asumir la responsabilidad política de los errores.
El inicio de su gobierno también se vio marcado por una bonanza económica que le causó más problemas que beneficios. Pero Bachelet se mantuvo en una disciplina fiscal para las vacas flacas, y cuando la crisis llegó a finales de 2008, Chile estaba preparado. La economía decreció y las exportaciones cayeron, pero el índice de popularidad de la mandataria no hizo sino aumentar.
Apenas 12 días antes de dejar el cargo, un terremoto y un tsunami, que dejaron unos 800 muertos y desaparecidos marcan el final de su período. Recibió críticas por la tardanza en enviar ayuda y en militarizar zonas donde el saqueo era generalizado, pero aun así su popularidad se mantuvo intacta: este martes se publicó un sondeo que lo asegura.
Según ciertos analistas, Bachelet destaca en el mundo por su proyección a nivel internacional, pues mostró gran capacidad de liderazgo. A nivel interno, los estudiosos creen que lo que hace que la presidenta mantenga esos niveles de aceptación son su carisma y los proyectos sociales que instauró.
En ese sentido, el presidente que asume hoy prometió continuidad en esos programas. Para eso contará con un gabinete donde predominan empresarios y doctorados de universidades extranjeras y hay pocos políticos. Las polémicas que se hubieran presentado por esto, sin embargo, quedaron en un segundo plano ante la nueva realidad que Sebastián Piñera debe encarar a partir de hoy: la reconstrucción de su país.
Las cifras
13 Son los ministros independientes que designó Piñera. Otros ocho son de derecha y uno, el de Defensa, es de la Concertación.
48,9 Es la edad promedio de los ministros. El más joven es el de Planificación y tiene 32 años. El de Defensa tiene 63 y es el mayor.
La prioridad del nuevo presidente será la reconstrucción del país
SANTIAGO | "No seremos el gobierno del terremoto, sino el gobierno de la reconstrucción". Con esas palabras, Sebastián Piñera anunció que el eje de su mandato será la reconstrucción del país, azotado por un sismo el 27 de febrero. Esa tarea demandará muchos recursos ya que, según cálculos preliminares, sólo en salud se requerirán US$ 3.600 millones y en recuperar la infraestructura dañada o destrozada, otros 1.200 millones de dólares.
Para esto, el gobierno ya tiene US$ 11.250 millones, que obtuvo con la venta de cobre, el principal producto de exportación chilena. En 2010, la cuprífera estatal Codelco podría generar otros US$ 5.000 millones.
Sebastián Piñera anunció que la emergencia exigirá la alteración de sus planes de gobierno, pero no precisó de qué manera encarará la reconstrucción. Por lo pronto, el nuevo mandatario canceló encuentros que tenía previstos para hoy a los efectos de ir al balneario de Constitución, uno de los más golpeados por las olas. Recién después se dirigirá por primera vez a los chilenos desde el palacio de La Moneda, y más tarde se reunirá con su gabinete para planear las tareas de reconstrucción que enfrentará. AP
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