REBAR
Hubo un tiempo (1920 y pico) en que las estrellasde Hollywood buscaban una conexión romántica con empresarios millonarios (o millonarios empresarios) a quienes les gustara exhibirse llevando del brazo a una mujer despampanante. Todo empezaba con el ramo de flores que el galán enviaba, noche a noche, al camarín de la diva: de ahí se pasaba a la cena con velitas en el restaurant más lujoso, hasta culminar la aventura en la alcoba donde mueren las palabras y nace la acción.
Ahora, las chicas del espectáculo -con sede central en la televisión y sucursales en el cine y el teatro- han abreviado los trámites: no se interesan tanto por cazar magnates de la industria o la banca -por lo general, panzudos y al borde del Viagra- y optan, en cambio, por jóvenes deportistas (tenistas, golfistas, basquetbolistas, futbolistas, preferentemente) que a raquetazo limpio; dominando el palo de golf; embocando por el aro, haciendo magia con la pelota, acumulan fortunas hasta ingresar a la selecta nómina de los que no se preocupan por el encarecimiento del asado. Las muchachas se lanzan con todo a la cacería, y a menudo salen con la suya luego de entrar con la del otro.
Algunas se exceden... porque caen en la tentación del doblete y no les alcanza con un millonario solamente. Es lo que ocurrió con la ex compañera de Wayne Bridge, que cansada de recorrer la línea del outball con ese lateral del Manchester City, buscó el amparo cariñoso de un defensor del Chelsea (con tendencia a irse al ataque y rematar exitosamente) conocido por John Terry, con quien montó (por lo visto, muy bien montada) una nueva estrategia de retaguardia y vanguardia que la hizo particularmente feliz. El caso no habría ido más allá de los límites -ampliamente difundidos- de una relación sexual, de no haber sido porque ambos galanes integran la selección de Inglaterra que se prepara para el Mundial de Sudáfrica 2010. En un gesto que lo eleva hasta los cuernos de la luna, Bridge ha renunciado al honor de integrarla: "Mi posición en el equipo sería insostenible, y podría provocar divisiones en el plantel", confesó Terry y la ex novia de Wayne no han dicho nada al respecto: parecen una parodia del cine mudo. En cambio, Bridge, con sus palabras, se ha consagrado como un auténtico caballero inglés: un gentleman, que le dicen.
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