BAGDAD | AP Y AFP
Rebeldes mataron ayer a 38 personas con explosivos y dejaron un centenar de heridos, pero los votantes iraquíes desafiaron las intimidaciones y acudieron a una elección parlamentaria que determinará si el país puede superar las divisiones.
Muchos iraquíes esperan que la elección, que es la segunda que se realiza tras la invasión norteamericana de 2003, inicie un camino de reconciliación nacional a medida que EE.UU. retira sus tropas de combate en pocos meses y el resto de sus efectivos para fin de año.
El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, enfrenta desafíos que podrían determinar su futuro político, de una coalición de grupos religiosos chiíes por un lado y de una alianza de chiíes y suníes por el otro.
A pesar de ataques contra algunos puestos de votación, los ciudadanos concurrieron durante toda la jornada a las urnas. Unos 19 millones de personas estaban habilitadas a votar.
"No estoy asustado y no me voy a quedar en casa", dijo Walid Abid, de 40 años, en el barrio de mayoría suní de Azamiya, en el norte de la ciudad, donde la policía dijo que hubo al menos 20 ataques con morteros poco después del amanecer.
"Hasta cuándo? Necesitamos cambiar las cosas", dijo Abid. Y agregó: "Si me quedo en casa y no vengo a votar, Azamiya se va a poner peor".
Las urnas cerraron a las cinco de la tarde como estaba previsto. Los resultados preliminares serían divulgados en algunos días, dijeron funcionarios.
Según las primeras estimaciones proporcionadas por los responsables locales, las regiones sunitas que habían boicoteado los comicios en 2005 acudieron en mayor cantidad a los colegios electorales que en las provincias chiítas. De esta manera un 90% de los electores acudieron a las urnas en la provincia de Diyala, 63,8% en la provincia de Al Anbar, 62% en Salahedin y 65% en Nínive.
En cambio, en las regiones chiítas el porcentaje varía entre 46% en Kut y 64% en Muthana, mientras que las otras provincias la participación gira en torno del 55%. En la provincia de Kirkuk, que se disputan árabes y kurdos, el 70% de los electores acudió a las urnas.
Esta tasa de participación es un desaire para Al Qaeda que había amenazado de muerte al que participara en estas elecciones, las segundas desde el derrocamiento de Saddam Hussein. Al Qaeda no logró intimidar las regiones sunitas, a pesar de los atentados, a diferencia de 2005 cuando por ejemplo menos del 1% de los electores votó en Anbar.
"Esta jornada muestra el fracaso del terrorismo y la victoria de la voluntad del pueblo", declaró en la televisión el primer ministro Nuri al Maliki.
De todos modos los rebeldes lanzaron una ola de ataques con morteros, granadas y bombas durante la mañana que, además de Bagdad, afectó la ciudad norteña de Mosul, al antiguo reducto rebelde de Faluya y a localidades pequeñas al Sur de la capital.
Nadie se atribuyó los ataques en lo inmediato, pero funcionarios estadounidenses e iraquíes dijeron que eran obra de rebeldes.
Un funcionario del ministerio del Interior que pidió no ser identificado dijo que había 35 muertos en total en Bagdad. Además, en Mahmudiya, a unos 30 kilómetros al Sur de la capital, una bomba detonada en un puesto de votación mató a un policía, dijo el coronel del Ejército Abdul Hussein.
En el barrio chií de Hurriyah, en el noreste de Bagdad, donde los altavoces en las mezquitas llamaban a las personas a votar como "flechas en el pecho del enemigo``, tres personas murieron cuando alguien arrojó una granada entre una multitud de votantes, dijeron funcionarios médicos y policiales.
Al menos 19 personas murieron en el noreste de Bagdad después de explosiones que destruyeron dos edificios. Ataques con mortero en el Oeste de la ciudad mataron a siete personas en dos barrios distintos, dijeron la policía y autoridades de salud. Otra detonación en el barrio de Kirayaat, en el norte de la capital, dejó un muerto, según funcionarios.
En Mosul, hombres armados lanzaron una granada a un puesto de votación e hirieron a seis personas, dijo la policía. En Faluya, seis morteros fueron lanzados en diferentes lugares, pero no hubo víctimas.
Los insurgentes también lanzaron proyectiles contra la Zona Verde, donde se encuentra la embajada de Estados Unidos y la oficina del primer ministro al-Maliki.
Walid Abid: "No estoy asustado y no me voy a quedar en casa (...) Necesitamos cambiar".
Barack Obama destacó "coraje" para "avanzar en la democracia"
WASHINGTON | El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, destacó ayer el "coraje" de los iraquíes que desafiaron "las amenazas" y decidieron "avanzar en la democracia" al votar ayer en las legislativas.
"Felicito al pueblo de Irak por haber votado en estas importantes elecciones legislativas", dijo Obama, en su primera reacción a los comicios, los segundos desde la invasión estadounidense de 2003.
"Lamentamos la trágica pérdida de vidas hoy y honramos el coraje", agregó el comunicado del presidente estadounidense.
En tanto, el ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband, se declaró ayer "alentado" por las primeras informaciones sobre las elecciones legislativas en Irak, aunque "condenó sin reservas" los atentados en los que murieron al menos 38 personas.
Desde París, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, felicitó "el coraje de los electores iraquíes". AP y AFP
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