EDUARDO BARRENECHE
La Jefatura de Montevideo duplicará el número de policías comunitarios para tener un mayor acercamiento a la población. El plan policial establece que estos efectivos se destinen a barrios conflictivos y luego se extiendan a toda la ciudad.
En este momento hay 160 policías comunitarios o de proximidad que dependen de las seccionales. Su perfil es muy especial: se trata de agentes preparados para tratar con la población que eligieron ese puesto en forma voluntaria; manejan idiomas y son personas con facilidad para socializar.
Según fuentes ministeriales, uno de los objetivos de la Jefatura será profundizar el programa de Policía Comunitaria.
La Dirección de Seguridad ya empezó la planificación tras una orden del jefe Walder Ferreira. El programa implica la clasificación y formación de personal voluntario, indicaron las fuentes.
Además, los nuevos policías que ingresarán a las filas de la Jefatura recibirán un cursillo para conocer el trabajo de estos agentes comunitarios. Aquellos que sientan vocación por este tipo de tareas podrán recibir luego una capacitación más profunda.
La idea de la Jefatura, al igual que la del ministro del Interior, Eduardo Bonomi, es que la Policía se acerque a la imagen del viejo guardia civil.
A los policías comunitarios se les asigna una zona de un barrio en función de su población. Dentro de su horario de trabajo, el agente recorre a pie su jurisdicción, presentándose a los vecinos, entregando tarjetas con su celular y percibiendo la realidad del barrio.
Su función será conocer casa por casa la integración de las familias y en caso de detectar algo sospechoso, deberá comunicarse por radio e informar a la seccional.
El martes 2, tras asumir en la Escuela Nacional de Policía, Bonomi afirmó: "Es necesario realizar tareas preventivas de información y represión a través del patrullaje de la Policía Comunitaria, con especial énfasis del tráfico de drogas. Este es un delito generador de otras actividades criminales que afectan la seguridad de los vecinos", señaló.
Distintivo, una radio policial y celular
Los policías comunitarios recorren el barrio de uniforme y con un distintivo que los identifica en esa precisa labor.
Portan un buen equipo de comunicación (celular y radio policial). Su cometido es detectar focos delictivos dentro de su jurisdicción: un predio baldío que facilita los arrebatos y la fuga de los delincuentes, o una zona poco iluminada donde ladrones asaltan a transeúntes.
La falta de luz e una esquina o terreno abandonado no son competencia de la Policía. Sin embargo, el agente comunitario debe articular con otros organismos del Estado (Ministerio de Desarrollo Social, OSE, UTE, Intendencia de Montevideo, entre otras) para solucionar los problemas urbanísticos y de seguridad de su jurisdicción.
Antes de ocupar su cargo, el policía comunitario recibe capacitación sobre minoridad y situación de niños vulnerables; problemas de adultos mayores y discapacitados, y nociones sobre el lenguaje de señas, entre otras materias. Salvo que se cometa un delito in fraganti, este agente no realiza procedimientos para no perder credibilidad en el barrio. Por ejemplo, si recibe información de un vecino que en tal cuadra funciona una "boca" de venta de pasta base, deberá corroborar la información y después suministrarla a sus superiores.
En este momento, la Jefatura de Canelones es pionera en la aplicación del programa de policías comunitarios. En el 2005, solo habían 20 policías con este perfil; ahora hay 100.
Fuentes policiales afirmaron que, en varias reuniones con los jefes de Policía, el director Nacional de Policía, Julio Guarteche, les pidió a las comisarías que tomen a Canelones como un referente a seguir.
También destacó que la Policía apuntará a obtener certificados de calidad ISO 9000 como lo alcanzaron dos comisarías de Montevideo y otras dos de Canelones.
Las fuentes explicaron que ello obligará a mejorar los procesos de trabajo de la Policía y agregaron que, en breve, comenzará un programa tendiente a lograr que todas las seccionales logren la certificación que otorga el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (Latu).
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.