RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Dos vecindarios de Rivera en pie de guerra, la razón: un adolescente infractor que desde hace tres años tiene en vilo a todos. Un sereno estuvo detenido por dispararle cuando intentaba robar, pero quedó en libertad.
Un adolescente de 16 años, conocido como "El Bico", fugado del ala de psiquiatría del hospital local -donde fue alojado tras una rapiña perpetrada en enero- y que desde hace tres años tiene en jaque a vecinos de los barrios La Estiva y Recreo, fue herido de bala por un vecino que perdió la paciencia.
El adolescente que tiene en su haber casi un centenar de anotaciones por hurtos, rapiñas y otras acciones delictivas, "en más de una oportunidad se tiroteó con los uniformados", dijo una vecina indignada.
El menor está internado en el hospital local, tras ser alcanzado por disparos efectuados por J.R.S.R. de 63 años, que según sus vecinos, había recibido "cinco visitas" del infractor.
Uno de los vecinos contó a El País que el heridor, conocido como "El Quico", es un hombre tranquilo, que hace 15 años se desempeña como sereno en una verdulería del centro de la ciudad. Esta persona que vive en una humilde casilla, el jueves disparó y alcanzó al infractor en el omoplato derecho y en la pierna izquierda.
El juez y el fiscal del caso, que habían pedido pericias psiquiátricas tanto para el herido como para el heridor, resolvieron dejar en libertad al sereno.
Las andanzas del joven se retrotraen a octubre de 2007, cuando, a raíz de la violencia psicológica ejercida, provocó la muerte de Matilde Machado Vargas. La infortunada mujer falleció a raíz de los momentos de angustia vividos cuando sorprendió al joven asaltante en su vivienda. Horas después del sepelio, los familiares, entre ellos un oficial de policía que revistaba en Investigaciones de la Jefatura de Montevideo comprobaron una serie de irregularidades: ventanas forzadas y además faltaban $ 4.000.
La denuncia de los hijos de la víctima, establece que cuando vecinos concurrieron en auxilio de la infortunada dama constataron que el atracador, antes de abandonar la vivienda, arrancó los cables del teléfono.
En aquella ocasión el juez dispuso medidas sustitutivas y en más de una oportunidad interrogó a los progenitores.
Miriam Machado, hija de Matilde Vargas, manifestó: "los vecinos estamos en pie de guerra, lo que pasó el jueves fue la gota que colmó el vaso".
Advirtió Machado que "la policía nada puede hacer, ya que lo pone a disposición de la Justicia, y pocas horas después está otra vez en la calle molestando a los vecinos".
Le preocupa a la vecina "la falta de interés que demuestra la familia".
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.