CONCEPCIÓN | AFP Y AP
Dos poderosos sismos causaron terror ayer en la zona más afectada por el terremoto y tsunami del sábado pasado, con un saldo de 802 muertos, mientras Bachelet inició el proceso de transición con Piñera para garantizar el operativo de emergencia.
Dos fuertes réplicas, una de magnitud 6,6 y otra de 6,0, sacudieron ayer Concepción, causando escenas de pánico y caída de material de edificios.
En total Concepción -segunda ciudad de Chile 500 km al sur de Santiago- tuvo seis réplicas en menos de tres horas en la mañana de ayer cuando la población estaba refugiada en sus casas por el draconiano toque de queda ordenado desde el fin de semana pasado de 18 horas debido a los saqueos y pillajes de los primeros días.
En el día de ayer llegó a la capital chilena el secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, para ofrecer el apoyo del organismo.
"Chile ha sido extraordinariamente generoso en ir en ayuda de Haití cuando lo necesitaba. Ahora es el momento de que las Naciones Unidas y la comunidad internacional apoyen a Chile y a su pueblo", dijo a su llegada, previo a una reunión con la presidenta chilena Michelle Bachelet.
Más temprano, Bachelet se reunió con el empresario Sebastián Piñera, presidente electo de Chile que asumirá el cargo el próximo jueves. Los dos acordaron las medidas para una transición fluida que garantice que todo el operativo de emergencia establecido en las zonas afectadas no se altere.
Tras la reunión Bachelet señaló: "ambos hemos acordado que el traspaso de mando debe ser muy austero y muy sencillo porque las condiciones del país así lo ameritan".
"El nuevo gobierno tendrá un inmenso desafío y nosotros cumpliremos con nuestro trabajo hasta el último día", dijo también la mandataria.
Entretanto la Marina chilena destituyó ayer a Mariano Rojas, director del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico (SHOA), cuestionado por no entregar información clara y precisa del devastador tsunami que siguió al terremoto del sábado pasado.
La Marina ya había aceptado su responsabilidad por haber descartado tempranamente el tsunami, que se abatió después en el litoral chileno.
El jueves Bachelet decretó un duelo nacional de tres días y exhortó a sus compatriotas a izar en sus casas la bandera en señal de solidaridad.
También el jueves el viceministro Patricio Rosende citó "la nómina completa de los 279 chilenos que han sido plenamente identificados por los servicios responsables", aunque en ningún momento dijo que se trata de una revisión a la baja del balance oficial de 802 muertos dado el miércoles ni tampoco dio una cifra de desaparecidos o de fallecidos que no han sido identificados.
La razón del cambio en la metodología del balance fatal tiene su origen en que horas antes Bachelet señaló que en el balance de casi 600 muertos que se declararon en la región del Maule (la más afectada) se habían incluido 200 personas que en realidad están desaparecidas.
Bachelet evocó el jueves por primera vez el tema de la reconstrucción, el mismo día que las retroexcavadoras comenzaron a recoger escombros en lugares donde había seguridad de que no había personas enterradas. La reconstrucción demorará "prácticamente todo el gobierno próximo o por lo menos 3 años", dijo en una entrevista radial. "Chile tiene recursos para una cantidad de acciones, pero vamos a tener que pedir crédito al Banco Mundial u otras entidades", agregó.
Ayer en Concepción las personas siguieron montando guardia en las puertas de sus casas y haciendo fogatas en previsión de saqueos, aunque el desplazamiento desde mediados de la semana de 14.000 soldados ha normalizado la situación de orden público.
Aun así entre la noche del jueves y la mañana del viernes, 327 personas fueron arrestadas en las zonas afectadas, 216 de ellas por violar el toque de queda, según un balance del subsecretario Rosende.
Fuerzas militares mantienen un férreo resguardo de la ciudad y continúa el reparto de víveres, que se realiza de forma ordenada casa por casa. Adicionalmente comedores reparten comida caliente. En las zonas costeras, buzos y perros de rescate continúan buscando los cadáveres que comenzó a expulsar el mar. En las poblaciones costeras es donde hay más desaparecidos, probablemente arrastrados por el mar, como señaló el canciller Mariano Fernández, que definió la tragedia como "un terremoto bíblico".
Las cifras
10 Son los millones de dólares de ayuda inmediata que la ONU enviará a Chile, según anunció ayer Ban Ki-moon en Santiago.
279 Es la cantidad de fallecidos que ha identificado ya el gobierno, aunque oficialmente se indicó que los muertos son 802.
Consuelo, única sobreviviente de la familia que se llevó el tsunami
Logró aferrarse a un árbol mientras la ola barrió con todo
Consuelo Herrera Molina, de 14 años, siempre le temerá al mar. Ella es hasta ahora la única sobreviviente del tsunami que mató a seis de sus familiares y mantiene desaparecidos a otros seis mientras acampaban en la costa sur de Curanipe, en la Región del Maule. El miércoles llegó a Santiago acompañada por el féretro de su hermano Matías, de 8 años, y los de cuatro familiares más. Su madre, Josefina Carmen Molina Arzola (39 años), no ha sido encontrada.
Mira al vacío y aunque parezca tranquila y resignada, su padre Luis Herrera dice que Consuelo está en shock. "De repente se queda calladita y no ha querido comer", explica. Para Luis es un milagro que ella esté con vida, y dice que agradece que sea así porque de ahora en adelante será su apoyo.
Consuelo es una niña delgada, de baja estatura y de ojos negros vivaces. Vecinos de la población Presidentes de Chile, en Cerrillos, donde vive junto a su familia, no se explican cómo con ese cuerpo menudo logró salvarse de la catástrofe. Hasta a ella le cuesta entender cómo resistió tanto tiempo aferrada a la rama de un árbol para sobrevivir. "Primero el mar estaba como río, y de repente empezaron a salir olas chiquititas hasta que estaban enormes. A mí me llevó una ola para todos lados, pero siempre me mantuve en el mismo sector (...) Me agarré de una rama y ahí me quedé hasta que bajó el agua y pude caminar. Me paré, subí el cerro, me recogió un bombero y ahí me quedé", recuerda la niña.
Nicole Cáceres, su prima, cuenta que Consuelo logró tomar la mano de su madre minutos antes de que una ola las separara. "La mamá le gritó que tratara de salvarse, y después mi prima ya no la volvió a ver", dijo.
El viaje a Curanipe había sido planificado desde hace mucho tiempo. Toda la familia ya se encontraba allá hace más de un mes. El día del tsunami algunos acampaban en la playa, mientras otros, entre ellos la niña que se salvó, dormían en un furgón.
Consuelo acompañaba a su tía Juana Arzola Tapia y a la pareja de ésta, Miguel Miranda Alegría -quienes constan como desaparecidos- a las celebraciones de la semana maulina en Curanipe. Ambos formaron el dueto de música ranchera "Juanita y Miguel" por casi 15 años, y era común que aprovecharan el verano para cantar en la playa.
Los vecinos de la población "Las Aralias", en Padre Hurtado, los recuerdan con cariño y comentan que era frecuente que ambos asistieran a reuniones sociales. Todavía tienen la esperanza de encontrarlos en algún albergue.
A esta lista de desaparecidos se une el hijo de Juana, Mario Andrés Seguel Arzola (32); su esposa Verónica del Carmen Pardo Bozo (31), y sus hijos Ana Paloma Seguel Pardo (12) y Nikita Seguel Pardo (4). En cambio, los cuerpos de Paul Seguel Pardo (6) y Philip Seguel Pardo (2) fueron hallados y recibieron sepultura ayer en el Cementerio Parroquial de Malloco.
Belarmina Miranda Alegría también fue hallada y sepultada en el mismo lugar. Ella era hermana de Miguel, la pareja de Juana, y vivía en Cerrillos.
A la lista de personas fallecidas se unió también María Vitalicia Arzola Ramírez, la madre de Juana, cuyo cuerpo fue sepultado en la provincia de Linares, en la VII Región.
Alrededor de 250 personas asistieron al velatorio y a la misa de los fallecidos. Un grupo de músicos de varios grupos de rancheras cantaron durante los sepelios. Con resignación y lágrimas en los ojos entonaron "Nadie es eterno en el mundo", como queriendo dar consuelo.
José Miguel Ariano, alcalde de Padre Hurtado, afirmó que la municipalidad está dispuesta a brindar ayuda psicológica, social y médica a Consuelo para que pueda repararse del impacto de perder a varios de sus familiares en la tragedia.
Ariano señaló que el municipio asumirá los gastos para traer los cuerpos que sean encontrados a la capital, y que están pendientes de la lista de desaparecidos por si algún otro habitante de la comuna también falleció en el terremoto y el tsunami.
Consuelo logró tomar la mano de su madre minutos antes de que una ola las separara.
EL MERCURIO / GDA
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