LA HABANA | AFP
El periodista independiente Guillermo Fariñas, en huelga de hambre desde el miércoles pasado, fue dado de alta tras ser atendido en un hospital y afirmó que está dispuesto a morir en la protesta que inició para exigir la libertad de 26 presos políticos en Cuba que están en un mal estado de salud.
Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, declaró que su departamento está negociando con Cuba para evitar que el periodista muera.
Moratinos afirmó que España "va a seguir pidiendo la liberación de los presos políticos y a hacer todo lo posible para que no haya más fallecimientos".
El canciller afirmó que, durante la presidencia de la Unión Europea, España debería plantear una relación bilateral que "sí comprometiera jurídicamente a Cuba en el respeto de los derechos humanos".
El disidente, que debió ser atendido el miércoles en un hospital tras sufrir un shock hipoglicémico, comenzó la protesta el 24 de febrero, un día después de la muerte de preso político Orlando Zapata, también huelguista.
"Si nos tenemos que morir, nos vamos a morir, y vamos a estar en esta situación hasta el final. Hay un grupo de hermanos que después que yo muera se van a plantar en huelga de hambre", dijo Fariñas, de 48 años, vía telefónica desde su casa en Santa Clara (280 km al este de La Habana), donde realiza la protesta.
"No le vamos a dar tregua al gobierno de ningún tipo (...) Esto va a ser una cadena constante y vamos a ver si el Gobierno resiste esta presión", añadió Fariñas, un sicólogo que realizó más de 20 huelgas de hambre y estuvo preso tres veces por su actividad opositora. "No le estamos pidiendo al gobierno otra cosa que un gesto humanitario. Para que el señor Raúl Castro no tenga que lamentarse como se lamentó", por la muerte de Zapata, dijo.
"Va a continuar su huelga, yo quisiera que no, pero él es así", señaló su madre, Alicia Hernández.
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