Casí seguramente, Sandra Bullock va a ganar el Oscar a mejor actriz por su labor en esta película. No se lo merece (está mejor Carey Mulligan en Enseñanza de vida, es una presencia en pantalla más interesante Gabourey Sidibe en Preciosa, y Meryl Streep en piloto automático sigue siendo Meryl Streep en Julie y Julia), pero todo indica que éste es el año Sandra Bullock. Siempre puede haber sorpresas, claro.
Convengamos que Bullock está bien en su papel de señora texana que adopta a un joven marginal "afroamericano" (Quinton Aaron) y ayuda a convertirlo en campeón de fútbol americano. Por segunda o tercera vez en su carrera (otra fue Vidas cruzadas) Bullock tiene que componer un personaje en lugar de hacer de Sandra Bullock, y sale del paso dignamente. Es probable que la Academia aprecie ese esfuerzo.
Y ahí está el problema del film, que no es malo (el director Hancock controla casi siempre con adecuado pudor su material dramático) pero es lo que no debió ser: un "vehículo para actriz", la "película de Sandra Bullock". El verdadero centro era el personaje de Aaron y su difícil entorno (madre drogadicta, violencia doméstica, dificultades de aprendizaje). Pero ese contexto aparece tocado con algodones (no le amarguemos la vida al público), y Aaron permanece hasta el final como un enigma, apenas una dócil marioneta, un gigante gentil manipulado por la estrella.
Un sueÑo posible
ficha
EEUU 2009. Título original: The blind side. Director: John Lee Hancock. Libreto: John Lee Hancock, sobre libro de Michael Lewis. Fotografía: Alar Kivilo. Música: Carter Burwell. Intérpretes: Sandra Bullock, Tim McGraw, Quinton Aaron, Jae Head, Lily Collins, Kathy Bates.
atención a...
La actuación de Kathy Bates en el papel secundario de la profesora particular. No es que haga nada excepcional (hace de Kathy Bates), pero permite alguna adecuada broma sobre negros y blancos, demócratas y republicanos.
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