MELO | NÉSTOR O. ARAÚJO
Problemas de relacionamiento entre ocho presas que comparten la misma celda en la cárcel departamental de Conventos, originaron un conflicto entre ellas que al parecer se arrastra desde hace tiempo. Una de las protagonistas, según pudo establecer El País, es una profesional que está cumpliendo una condena desde hace siete meses.
El caso terminó en la Justicia en estas últimas horas. Dos reclusas le habrían colocado somníferos, señalaron fuentes del caso, dentro del frasco de café del que consumían dos de las reclusas, entre ellas la profesional.
La Justicia viene investigando si el hecho aconteció realmente y de qué forma la reclusa colocó las píldoras en el café de estas y con que objeto lo hizo.
Según fuentes allegadas a la Policía, fue un presunto intento de intoxicación, no obstante las supuestas víctimas nunca llegaron a consumir el café, percatándose del hecho al ser alertadas por otra compañera de celda. La profesional que está recluida, fue procesada por un presunto delito grave y cumple una pena por un fallo proveniente del juzgado de Río Branco.
En Cerro Largo las cifras de mujeres reclusas se incrementa considerablemente, según informaron las autoridades. En este caso las reclusas involucradas cumplen penas por diversos delitos. La Justicia penal ordenó que las dos presuntas autoras del hecho fueran separadas, en tanto que la Policía tomó los recaudos correspondientes. En la pasada jornada cuatro reclusas de este centro de reclusión prestaron declaración y narraron al juez competente los hechos, aduciendo que intentaron hacerle una broma a sus compañeras. Tras la audiencia judicial las reclusas indagadas fueron reintegradas a la cárcel departamental con las medidas mencionadas.
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