ATENAS | AP
Grecia anunció ayer un plan de austeridad que intentará reducir el gasto público en unos US$ 6.500 millones, el 2% del producto interno bruto, para salir de su crisis financiera sin precedentes.
Las medidas incluyen nuevos ingresos impositivos y de otro tipo por valor de 2.400 millones de euros y 2.400 millones de euros en recortes del gasto gubernamental, dijo el vocero Giorgos Petalotis.
Las medidas incluyen una reducción del 30% en los aguinaldos de los empleados públicos y otros recortes salariales.
Aumentaron los impuestos sobre la venta del actual 19% al 21%, así como los impuestos sobre bebidas alcohólicas, cigarrillos, autos de lujo, yates, piedras preciosas y artículos de cuero.
Dos altos funcionarios dijeron que el primer ministro George Papandreou no descarta pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). Ambos funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato para dar detalles sobre la reunión ministerial a puerta cerrada efectuada poco antes de ser anunciadas las medidas de austeridad.
Grecia ha sido asesorada ya por el FMI sobre cómo manejar la crisis, pero los funcionarios de la Unión Europea se oponen a un rescate del organismo multilateral.
En Bruselas, la Comisión Europea y las autoridades fiscales de las 16 naciones de la eurozona respaldaron las decisiones de Grecia, por considerar que ayudarán a la estabilidad financiera de la divisa común.
El presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso y el director del grupo de ministros de Hacienda de la eurozona, el primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker, expresaron la certeza de que Grecia podrá reducir su déficit este año en cuatro puntos, y agregó que el ambicioso programa "es creíble ahora y por buen camino``.
Alemania, donde Papandreou viajará mañana para reunirse con la canciller Angela Merkel, recibió con agrado el plan de austeridad como una medida importante para restaurar la confianza pero aclaró que por ahora no piensa prometer ayudar a Atenas.
Las nuevas medidas se ajustan "a las conversaciones y promesas mantenidas por Grecia con sus socios europeos, dijo Christoph Steegmans, vocero de Merkel. "El gobierno confía que Grecia hará sus deberes, reforzará la credibilidad del país y respaldará la estabilidad del euro``, indicó el vocero, insistiendo que el encuentro del viernes de Merkel con Papandreou no tiene como fin negociar "promesas de ayuda``.
Grecia quiere que la UE le ayude a obtener préstamos a intereses más bajos, pero las autoridades europeas no se han pronunciado sobre un potencial plan de rescate, insistiendo que Atenas debe mejorar primero sus finanzas. La crisis financiera griega ha minado la confianza en el euro, la divisa común de 16 naciones y fomentó las conjeturas de un posible plan de rescate encabezado por Alemania y Francia.
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