CONCEPCIÓN | AP, AFP Y EL PAÍS DE MADRID
Más de 14.000 militares tomaron el control de las ciudades más afectadas por el sismo que devastó el centro-sur de Chile y dejó al menos 795 muertos. Estas zonas se han visto asoladas por centenares de individuos dedicados al pillaje.
Concepción, la ciudad más afectada por el sismo en Chile, estaba ayer fuertemente militarizada, con tanquetas en las calles, un toque de queda ampliado a 18 horas y sus habitantes organizados en grupos de autodefensa por los violentos saqueos de los últimos días. Durante la noche del lunes unas 60 personas fueron detenidas por intentos de saqueos.
La presidenta Michelle Bachelet anunció ayer que se han desplegado 14.000 efectivos militares para controlar el orden público en esta ciudad, a 500 kilómetros de Santiago, y en la vecina región del Maule, las zonas más afectadas por el sismo de 8,8 grados que sacudió Chile el sábado dejando unos dos millones de damnificados y al menos 795 muertos.
"Comprendemos perfectamente la angustia y las necesidad apremiantes de la gente", dijo Bachelet, pero condenó severamente el pillaje. Y mientras las acciones de vandalismo se extendían advirtió que se aplicará "todo el rigor de la ley" a quienes cometan delitos.
El general Ramírez advirtió que las tropas "no se van a inhibir en el cumplimiento de sus funciones. Lo indico a fin de evitar cualquier accidente lamentable". La orden que tienen los militares es detener a los saqueadores y entregarlos a los carabineros. Si no acatan, dispararán al aire, y si no detienen, los disparos serán al cuerpo.
Escenas de guerra podían verse ayer en Concepción, con tanquetas custodiando lugares estratégicos, mientras patrullas con soldados con armas en ristre recorrían las calles. El toque de queda para evitar saqueos y atentados -como dos incendios- fue ampliado a 18 horas entre las 6 de la tarde y el mediodía siguiente, lo que demuestra un endurecimiento de la fuerza pública.
La rígida norma de excepción que impide circular causó ayer un colapso de tránsito con kilométricas filas de vehículos que no podían entrar a Concepción hasta el fin del toque de queda al mediodía.
Ante las versiones de que turbas de gente avanzaban desde las barriadas pobres hacia otras de clase media para saquearlas, cientos de hombres de diferentes edades salieron de sus casas con garrotes, machetes, palos, pistolas y hasta rifles, dispuestos a defender sus propiedades.
En localidades cercanas a Concepción, como el puerto de Talcahuano, afectada por un tsunami, viven en penumbras y están expuestos al pillaje. "Por la noche vienen vándalos a meterse en nuestras casas que están expuestas. Así que juntamos todo lo que pudimos y prendimos fuego para calentarnos y así cuidar las cosas en la puerta de nuestras casas", dijo Antonio González.
La destrucción afecta gran parte del litoral en poblaciones como Dichato, Cobquecura, Constitución o Pelluhue, sepultado bajo la arena por el tsunami. En Talca, 300 Km al sur de la capital, muchos residentes deambulan entre las ruinas, entre ellas una parte de la iglesia, mientras jaurías de perros sin dueño recorren las calles en busca de comida.
La gente se refugia bajo pequeñas tiendas montadas en estacionamientos o en senderos polvorientos. Escenas de exasperación por la demora en la llegada de ayuda eran la norma ayer en varias poblaciones.
En alusión a las críticas por la demora en la ayuda y en el control de la seguridad pública, Bachelet afirmó que "nunca en la historia de Chile" había sufrido un terremoto de esta envergadura, no sólo por su intensidad, sino que también por las numerosas localidades que devastó, a lo largo de más de 700 kilómetros.
La mandataria dijo que ayer comenzó la distribución de 320 toneladas de alimentos y se concretó la instalación de todos "los dispositivos de emergencia, los hospitales de campaña, la repartición de víveres esenciales, la entrega de raciones".
Ayer de tarde militares en helicóptero comenzaron a entregar comida y agua. En Dichato, un balneario cercano azotado además por el tsunami, una mujer lloró al recibir alimentos por primera vez en cuatro días.
Las cifras
795 La cantidad de muertos que dejó esta tragedia en Chile, de acuerdo a los últimos datos recabados por de las autoridades.
320 Son las toneladas de alimentos que el gobierno chileno comenzó a distribuir ayer entre las víctimas del terremoto del sábado.
Mejoría en los servicios
El ministro de Salud informó que son 9 los hospitales que quedaron inutilizados, cerca de 4.000 camas. Ya hay sanatorios de campaña en Concepción y Talca y pretenden implementar otros en Angol, Curanilahue, Parral y Curicó.
El Colegio Médico anunció que convocó a 256 profesionales que acudirán como voluntarios a las zonas más afectadas del país, donde atenderán a las víctimas del terremoto.
Ayer arribaron 250 mil kilos de alimento a la región de BioBío para las víctimas del terremoto. El cargamento corresponde a víveres del Ministerio de Educación e incluye, entre otras cosas, agua y arroz para paliar el hambre y la sed.
El 91% de las instalaciones eléctricas de la Región Metropolitana fue restablecido. La compañía Chilectra aseguró que atenderá al sur del país una vez que haya solucionado la situación en Santiago.
Los ministros chilenos se reunieron para coordinar las acciones que permitan restablecer los procesos productivos.
Desde ayer, el aeropuerto de Santiago puso en marcha un plan de emergencia para retomar las operaciones nacionales e internacionales suspendidas. La medida consiste en la habilitación de una carpa en las afueras del terminal aéreo.
La compañía aérea LAN dijo que está trabajando al 20% de su capacidad habitual y que la recuperación de pasajeros llevará una semana, aproximadamente. La prioridad la tienen aquellos que tengan las reservas más antiguas. Ayer despegó el primer vuelo nacional.
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