MATÍAS CASTRO
En la columna de ayer se decía que dudosamente la tragedia chilena despertase una reacción medianamente comparable a la que impulsó la catástrofe de Haití en enero, cuando decenas de famosos estadounidenses se movieron en una campaña solidaria con pocos precedentes. Es cierto que el caso chileno se dio recién hace cuatro días y que las reacciones están comenzando a aparecer.
Por ahora, lo que sabemos es que hubo unos cuantos famosos argentinos afectados en sus tareas por el terremoto. Sabemos, por ejemplo, que Los Fabulosos Cadillacs no pudieron hacer su recital en el Festival de Viña del Mar. También tenemos noticia de que Fernanda Vives, que estaba en Iquique según contaba el sitio web Primicias Ya, no pudo comunicarse con su padre sino hasta el sábado al mediodía. ¿Y qué le dijo Fernanda a su padre? Que por allí estaba todo tranquilo.
Nos enteramos que Carlos Nair Menem, muchacho más conocido por su apellido y por una vieja participación en Gran Hermano Famosos que por otra cosa, se perdió el terremoto porque justo había sido eliminado de un reality show que se filmaba en Chile. Mirtha Legrand y Susana Giménez pudieron hacer algo: participaron de la Fiesta Nacional del Sol, en la provincia de San Juan, Argentina, donde el terremoto había hecho sentir sus coletazos. Así y todo, las dos conductoras televisivas dijeron estar preocupadas por lo que había ocurrido en Chile y alentaron a la gente a que cuide el planeta. Como si la militancia ecológica tuviese algo que ver con las placas tectónicas.
"Ahora que lo pienso que suerte que sólo fue anecdótico… Gracias por tanta preocupación, estoy muy bien", dijo Soledad Pastorutti a través de su cuenta en Facebook. Es que justo la noche anterior al terremoto había actuado en San Juan y sus seguidores estaban preocupados. Sin darse cuenta, Soledad fue muy irónica al decir "fue solo anecdótico". No hay más que repasar los ejemplos citados para ver que en este caso el cruce entre lustre de la celebridad y lo más crudo de la realidad no ha producido otra cosa que banalidades.
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