La mañana del domingo, último día antes de asumir la Presidencia, José Mujica buscó tranquilidad. Con Lucía Topolansky compartió una caminata por los alrededores de su chacra en Rincón del Cerro.
Pasada la hora 8, Mujica salió de su chacra a hacer la última caminata antes de asumir la Presidencia. Lo hizo acompañado de su esposa, la senadora Lucía Topolansky, y de algunos perros, sin personal de seguridad.
La caminata fue bajo un cielo nublado y gris, por donde a veces se colaban rayos de sol. El trinar de pájaros, los ladridos de perros y el motor de algún ómnibus fueron los pocos sonidos que acompañaron sus pasos.
Mujica regresó a la hora 9.15, con Topolansky a su lado quien con palo en mano guiaba a los perros y se molestó con la presencia de dos fotógrafos.
A las 11.10, Mujica salió con su chofer en el vehículo del MPP en que habitualmente se desplaza. Iba sentado junto al chofer. Nunca se ubica en los asientos de atrás, como lo hacen otras autoridades en los vehículos oficiales.
Se metió por caminos vecinales, la mayoría sin asfaltar, seguido por dos autos con periodistas. Veinte minutos después pasó delante de su chacra, saludó en la casa de un vecino y emprendió rumbo a la conferencia de prensa que dio para medios extranjeros en el Palacio Legislativo.
Por el camino que tomó, no pudo ver que un grupo colgaba un cartel a metros de su chacra que decía "Frenteamplistas del Tribunal de Cuentas saludan al compañero presidente. Salud Mujica".
La discreta vigilancia entorno a la chacra del Rincón del Cerro
Una cinta amarilla impide pasar por la parte del camino vecinal en que está ubicada la entrada de la chacra de José Mujica. Ayer en la mañana, una camioneta de la Policía con dos uniformados vigilaba el lugar donde vive Mujica, y en el que seguirá residiendo durante su período como presidente.
A la hora 9.57 llegó otra camioneta policial a hacer el relevo y provocó los ladridos de varios perros, que rompieron el silencio reinante. Unas vacas pastaban en los costados del camino que lleva a la chacra de Mujica, mientras dos niños las pastoreaban.
Cuando Mujica salió con su chofer -una persona de su absoluta confianza y excelente conductor- a hacer una recorrida por caminos vecinales de Rincón del Cerro, el vehículo debió parar por el tránsito en una esquina. Un joven ciclista se preguntó en voz alta y con cara de enorme sorpresa "¿Mujica?", no dando crédito que el presidente electo pasara por allí.
Al regresar de su caminata, Lucía Topolansky se mostró molesta por la presencia de dos fotógrafos afuera de la chacra. Pero horas después la molestia pareció ceder, puesto que la senadora del MPP permitió que un periodista y un fotógrafo argentinos ingresaran a la chacra.
Topolansky relató al diario argentino La Nación que Mujica prepara el mate "bien temprano", escucha el informativo agropecuario y luego el informativo general. Pero aclaró que es ella quien prepara el desayuno, "porque Pepe es muy torpe para el tema de la cocina" y a ella le gusta cocinar.
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