El sector empresarial recibió con cautela el planteo del próximo gobierno de que se celebren acuerdos salariales de cinco años de extensión. Los representantes salariales consultados coincidieron en que es una iniciativa atendible como "deseo" de la nueva administración, pero señalan que habrá que ver de qué manera se puede llegar a instrumentar.
El actual ministro de Trabajo, Julio Baráibar, había dicho el martes en radio Uruguay que hay necesidad de "crear un acuerdo marco a largo aliento por rama de actividad y que exista la posibilidad permanente de negociación bipartita". En esa misma línea se expresó el futuro ministro de esa cartera, Eduardo Brenta.
Ante este planteo, el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Diego Balestra, dijo a El País que esa idea "como deseo es bueno; ahora para llevarlo a la realidad puede ser un tema bastante más difícil", en vista de los problemas de competitividad que acusa el sector.
Balestra señaló en contrapartida que la próxima discusión del Consejo de Salarios debe hacerse sobre la base de que los ajustes estén atados a la productividad laboral.
El presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, dijo compartir esa "expresión de deseo" que propone el gobierno aunque hay aspectos en su implementación que deben analizarse, como el tipo de cambio, la política fiscal y monetaria, o un eventual cambio del escenario económico en el país, entre otras variables.
sindicatos. El Pit-Cnt prefirió no adelantar una respuesta definitiva sobre este tema hasta tanto no reciba toda la información del Ministerio de Trabajo, con cuyas nuevas autoridades se reunirá esta próxima semana, informó el coordinador Fernando Pereira.
En este encuentro se abordarán temas inherentes a la política salarial y de relaciones laborales bajo el gobierno de José Mujica.
Sobre la posibilidad de que se alcancen acuerdos a cinco años, el sindicalista afirmó que la central obrera no se cerrará a discutir ningún tema, incluido esa propuesta. No obstante, Pereira explicó que hay detalles a conocer, como cuál es la finalidad de hacer acuerdos a cinco años, con qué certezas contarían los trabajadores, cuál es la opinión del empresariado, y porqué el gobierno lo plantea. "Nos parece que faltan muchas piezas del puzzle", dijo Pereira.
En cualquier caso, la dirigencia sindical habrá de escuchar las razones del gobierno "pero escuchar no significa acordar", remarcó el coordinador del Pit-Cnt.
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