La segunda reunión para negociar la integración de la oposición a los entes se iniciará con un claro disenso: los blancos creen que hay unos 230 cargos a distribuir, pero para el FA es una cifra "sensiblemente más baja" de 200 cupos.
En el Palacio Legislativo, la representación del oficialismo presentará esta tarde a los delegados de los tres partidos de la oposición su informe respecto a cuál es el "universo" o "catálogo" de responsabilidades y cargos que pretende distribuir. Al decir del vicepresidente electo Danilo Astori, el oficialismo definirá "claramente dónde estará presente y dónde quiere que esté la oposición".
A su vez, los delegados del Partido Nacional también presentarán su informe con una visión concreta del "universo" de cargos a distribuir.
Y allí surgen las primeras diferencias, en un ámbito que se inició en buen ambiente y cordialidad. El senador frenteamplista Enrique Rubio, uno de los representantes del oficialismo en la comisión, dijo a El País que "es un disparate" hablar de 200 cargos a distribuir entre el gobierno y la oposición y que en realidad se trata de "una cifra sensiblemente más baja".
En cambio, el senador nacionalista Sergio Abreu indicó que los cálculos del Partido Nacional dan 230 cargos en total, aunque aclaró que "no hay que hablar de cargos, sino de distribución de responsabilidades".
Dijo que se trata de "un criterio amplio, generoso y de contribución al destino nacional". Para los blancos, el universo de responsabilidades donde todos los partidos estarán presente incluye los entes autónomos y servicios descentralizados, comisiones mixtas, personas públicas no estatales y sociedades anónimas públicas con capital privado.
"Pero todo con un criterio, en función de las prioridades que establece el partido en las principales áreas: energía, economía, sistema financiero y políticas sociales, donde el tema vivienda es muy importante", afirmó Abreu.
El criterio es "no sólo control, sino también aporte de ideas", indicó Abreu. En eso existe una visión común con el Frente Amplio: Astori dijo el lunes a los delegados de los otros partidos que, cuando afirmó que los partidos ejercerán el "cogobierno", se refería a que la oposición tenga capacidad de propuesta en los directorios, pero a la vez subrayó que eso no significa un compromiso con la gestión.
VISIONES. La situación de tirantez anticipada que se ha producido entre el gobierno y el Partido Nacional no ha tenido eco en el resto de los partidos de la oposición. Los representantes del Partido Colorado no han hecho una estimación de cuántos cargos corresponderán a los cuatro partidos. En la reunión de esta tarde esperan conocer qué universo es el que se ofrecerá, es decir en qué organismos habrá puestos disponibles, y qué mayorías se reservará el gobierno en cada uno de ellos, indicó a El País el senador Ope Pasquet, uno de los negociadores.
A su vez, los representantes del Partido Independiente (PI) no plantearán ninguna exigencia, sino que estarán a la expectativa de los puestos que les asignen, que no serán muchos.
Dónde estarán es un elemento que será coordinado con el resto de las fuerzas políticas de la oposición, dijeron a El País voceros del PI.
Lo que ya se definió en la primera reunión, el lunes pasado, es que la distribución se realizará según el peso logrado en la última elección nacional. En esa instancia, el Frente Amplio obtuvo el 48% de los votos, el Partido Nacional el 29%, el Partido Colorado el 17% y el Partido Independiente el 2,5%.
También hubo coincidencias en que la oposición tendrá dos representantes en los directorios de cinco miembros y un representante en los directorios de tres miembros.
Y el gobierno planteó que en forma paralela se discutirá una nueva integración de la Corte Electoral y del Tribunal de Cuentas, que no se modifica desde hace quince años. De todos modos, serán dos negociaciones independientes y "sin condicionar unas conclusiones a las otras", indicó Astori luego de la reunión del lunes 22.
Continuidad de Yarzábal en el Codicen enfrenta a Ehrlich y Simon
La designación de las autoridades políticas en el Codicen viene retrasada por el enfrentamiento entre parte de la administración actual, encabezada por María Simon (independiente) junto con Luis Garibaldi (afín al Frente Líber Seregni), con el futuro ministro Ricardo Ehrlich (MPP) y otros dirigentes del MPP.
El actual intendente de Montevideo, con apoyo del consejero de Primaria Óscar Gómez (PCU), y de la socialista Lilián D`Elía, pretenden mantener a Luis Yarzábal al frente del Codicen, a lo que Simon y Garibaldi se oponen.
Por otro lado, fuentes del Codicen aseguran que Yarzábal habría condicionado su continuidad a que no siga en el cargo la consejera Laura Motta (socialista y esposa de Daniel Martínez).
En tanto, Simon, que será subsecretaria del MEC, y Garibaldi, quieren que Motta presida el Codicen. La diferencia entre ambas partes es su relación con la ley de Educación: mientras Yarzábal, Gómez y D`Elía mantienen discrepancias con la norma, Simon, Garibaldi y Motta fueron promotores de esta ley que también rechazan los sindicatos.
Hasta el momento, se maneja que Edith Moraes y Óscar Gómez permanecerán en la conducción de Primaria. De UTU se podrían hacer cargo el actual secretario docente, Osvaldo Fernández o el consejero Fernando Tomeo, según fuentes de la enseñanza.
Si bien no se conocen los planes de Ehrlich para el manejo de la educación, se sabe que el foco de su gestión estará puesto en Secundaria. Por tal razón, este consejo sería renovado en su totalidad aunque no se manejan nombres.
Simon también se opone a que el IMPO (publicaciones oficiales) salga del MEC y pase a Presidencia, tal como quiere el gobierno electo.
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