BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA
Los oficialistas abandonaron la sesión en la que se iba a definir el reparto de poder en el Senado y en la que la oposición esperaba poner fin a más de seis años de hegemonía kirchnerista. Finalmente, no hubo quórum.
Con sólo treinta y seis senadores en sus bancas, uno menos que el número necesario para poder votar, la oposición argentina permaneció varios minutos más en el recinto del Senado antes de dar por terminada la sesión de ayer, con la frustración de no haber podido tratar el proyecto de distribución de comisiones que habían consensuado los distintos bloques no oficialistas.
Ayer se iba a determinar el reparto de los integrantes de las comisiones del Senado y la oposición creía que iba a ganar la pulseada con el delgado margen de un voto. Aspiraba a la presidencia de 13 de las 25 comisiones permanentes y la mayoría de todos esos cuerpos de trabajo, es decir, 8 de los 15 senadores que integran cada uno de ellos. Pero la sorpresiva ausencia de Carlos Menem hizo que los opositores no tuvieran quórum para votar, después que el kirchnerismo se retirara en bloque por falta de acuerdo.
En el reparto de poder, el partido de gobierno pretende tener mayoría de miembros en las comisiones clave: Presupuesto y Hacienda, Acuerdo, Asuntos Constitucionales, Defensa y Relaciones Exteriores.
Tras los duros discursos de senadores opositores, tomó la palabra el jefe de la bancada kirchnerista, Miguel Ángel Pichetto, quien anunció la estrategia oficial. Adelantó que su grupo se retiraría del recinto porque la pretensión de sus contrincantes era "extraña, abusiva y no comprende los derechos legítimos de la primera minoría" y no les interesa "cogobernar".
"Como no tienen quórum y no tienen la mayoría, nosotros nos vamos a retirar para llegar a una solución responsable", dijo. Las discusiones se reanudarán más adelante y la oposición deberá asegurarse la asistencia de todos sus senadores para ganar la jugada. Ayer, la indignación de algunos de sus legisladores fue inmediata. "Lamentamos la actitud del bloque del partido de gobierno. Vamos a aprobar la propuesta", dijo el senador radical Gerardo Morales, quien añadió: "El Poder Ejecutivo va a tratar de impedir que este Senado funcione y trate los temas que tiene que tratar. (...) No vamos a permitir que no funcione el Senado".
"Si puedo llevarme la pelota, suspendo el partido. Es insultante", dijo por su parte el senador de la Coalición Cívica Samuel Cabanchik.
En su justificación, Pichetto señaló que la oposición cuenta con "una mayoría exigua de un senador más" y que eso no le da derecho "a tener la mayoría en todas las comisiones".
"Todo lo que nos dicen del abuso del poder, del autoritarismo...¡Se quedan con todo! Se quedan con la mayoría en todas las comisiones", dijo el senador.
"Somos vulnerados, no solamente acá. En la Cámara de Diputados también. Se olvidan de que nuestro sistema es presidencial", concluyó.
Temprano, al inicio de la sesión, los senadores ratificaron como presidente provisional de la Cámara al oficialista José Pampuro, y nombraron vicepresidente a Juan C. Marino.
Dos semanas después de ser operado, el ex presidente Néstor Kirchner reapareció ayer en un acto del Partido Justicialista en La Plata. "Estoy acá para dar todas las batallas que vienen", aseguró.
Rechazaron el uso de las reservas
La Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo impidió el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda pública y envió la causa a la Corte Suprema. El fallo fue en rechazo a una apelación presentada por el Poder Ejecutivo contra la medida que ordenó no conformar el Fondo del Bicentenario, que el Gobierno había decidido crear a través de un decreto de necesidad y urgencia.
El Fondo recibió otra negativa con la pérdida de un voto clave en el Senado, la cámara donde el oficialismo creía que podía obtener apoyo.
Ayer, la presidenta Cristina Fernández dijo a los empresarios que la creación del Fondo "no fue producto de una tarde de calor", sino que "tiene que ver con funciones que tienen que cumplir las reservas y es lograr estabilidad monetaria".
Reunión en ONU por islas Malvinas
NUEVA YORK | El canciller argentino Jorge Taiana denunció ante el secretario general de la ONU las actividades de perforación petrolera británicas en las islas Malvinas y le pidió que exhorte a Gran Bretaña a negociar la soberanía del archipiélago.
Taiana se reunió ayer con Ban Ki-Moon y dijo que el secretario general "no está contento" de ver cómo la situación de disputa sobre las islas empeora y que está dispuesto "a continuar la misión con respeto". Dijo que las perforaciones son un "acto ilegal, contrario al derecho internacional, y contrario a las resoluciones expresas de ONU que piden no realizar actos unilaterales que agraven la situación".
Cuando se preguntó por qué los argentinos no permiten que los habitantes de Malvinas decidan su propia soberanía, Taiana contestó: "Porque son parte del territorio argentino y yo no creo que en ningún país uno puede tomar parte y permitir a la gente que decida qué quiere ser".
Por otro lado, Jan Cheek, de la Asamblea Legislativa de Malvinas dijo que "los isleños están decepcionados respecto a que nuestro mayor vecino persista en intentar dificultar nuestro derecho a desarrollar nuestros recursos naturales". AP
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