D. FRIEDMANN / A. LÓPEZ REILLY
El consorcio adjudicatario para colocar 3.000 paradas de ómnibus en Montevideo no se conformó. El intendente capitalino, Ricardo Ehrlich, resolverá entre hoy y mañana si declara desierto el llamado, convoca otro o da la concesión al que quedó segundo.
"La empresa debía formar un consorcio que no formó. Aparentemente hubo diferencias entre las partes. Estuvimos esperando un tiempo y se los intimó a presentar el mantenimiento de la oferta. No se logró ninguna de las dos cosas", dijo Gerardo Urse, director de Tránsito de la Intendencia al ser consultado por El País.
La oferta que resultó ganadora de la licitación había sido presentada en conjunto por una firma argentina, Girola, y otra uruguaya, Giralor (Movimagen). Tras la adjudicación y la intimación de la Intendencia, Girola comunicó que el tiempo transcurrido y la crisis financiera de 2008 habían afectado su situación y que no podían cumplir con la tarea. Mientras, Giralor transmitió al municipio que estaba dispuesta a hacerse cargo de la concesión, dijeron fuentes allegadas a esa firma.
Con ese panorama, la Comisión Supervisora de Adjudicaciones preparó un dictamen para recomendar los pasos a seguir al intendente Ehrlich, dijo el director de Compras del Municipio Juan Canessa. "En lo que queda de esta semana se va a tomar una resolución. Se puede dejar todo sin efecto, proponer la adjudicación a la segunda oferta mejor calificada o efectuar un nuevo llamado", detalló. "Lo que estamos convencidos es que debe resolverse para que Montevideo tenga las paradas más adecuadas al sistema de transporte metropolitano, donde los refugios cumplen un papel importante", agregó. La administración municipal deberá decidir además si emprende alguna acción respecto a la garantía de unos US$ 300.000 que depositó el consorcio. "Eso lo resolveremos a partir de la semana próxima, después de que Hyara Rodríguez haya asumido como intendenta", señaló Canessa.
OBSERVACIÓN. El 12 de marzo de 2009 el intendente Ricardo Ehrlich dispuso adjudicar al consorcio Girola-Giralor por un plazo de 12 años la colocación 3.000 nuevos refugios peatonales en la ciudad. La firma debía pagar al municipio un canon anual de $ 415.000. Se encargaría del mantenimiento de las paradas y como contrapartida comercializaría publicidad.
El 40% de los refugios ofrecidos debía estar en el área central y costera (del departamento), 30% en el área intermedia y 30% en el área periférica, otras áreas urbanizadas y área rural", detallaba el pliego de la licitación. Esto significa que de cada diez paradas, cuatro estarán ubicadas en la zona más "rentable" desde el punto de vista publicitario.
Tras la resolución municipal, el expediente fue remitido al Tribunal de Cuentas. "Los dictámenes realizados por la Administración contravienen el principio de legalidad y atentan contra el criterio de razonabilidad, en tanto no surge que la sugerencia de adjudicación se haya realizado a favor de la oferta más conveniente", señalaba en julio del año pasado el dictamen del organismo de contralor. De todos modos, la administración decidió seguir adelante con la concesión.
El proceso estuvo signado por los cuestionamientos que la multinacional CBS (Heres), que quedó calificada en segundo lugar, efectuó a la decisión del municipio.
El gerente de esa firma, Juan Carlos Paradizo, dijo tras conocerse la decisión municipal que el canon que había ofrecido era cinco veces superior al de la oferta ganadora y que la propuesta escogida dejará sin refugios al 45% de las paradas. Ayer, Paradizo dijo que CBS nunca fue notificada formalmente de la adjudicación, por lo que no retiró su garantía.
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